Ha habido de todo, tanto que nos tememos que vamos a ser incapaces de reflejarlo en su totalidad en estas líneas. Las primicias mundiales han copado todos los segmentos del mercado; las marcas han presentado, más que nunca, anticipaciones en forma de concept cars o de prototipos que se convertirán con una rapidez inusitada en vehículos de producción en serie.
Han resurgido marcas como Russo-Baltique (que nació precisamente hace un siglo, en 1907), la mítica Abarth (que exhibió el primer vehículo de su nueva etapa, un musculoso Fiat Grande Punto) y la holandesa Donkervoort; han debutado la china Brilliance (que despertó un gran interés entre la prensa y los representantes de todos los fabricantes) y la austríaca KTM (de la mano de Dallara para el chasis y de Volkswagen para la mecánica); y los carroceros han acudido en tropel a la cita con realizaciones de todo tipo, atrevidas, curiosas, exclusivas, bellas, prácticas, etcétera. Ha sido una edición tan atractiva para los medios especializados como difícil de controlar; lo cual es buena señal, la de que nadie se queda parado a pesar de que muchos sigan hablando de crisis.
En este sentido, no todas las marcas pasan en la actualidad por la misma situación. Así, mientras en Ford y General Motors presumen de que su negocio en Europa marcha viento en popa, Zetsche, presidente de DaimlerChrysler, asegura que Chrysler no está en venta; Streiff, presidente del Grupo PSA Peugeot Citroën, habla de reducciones drásticas de empleo en su compañía; Renault no pasa por el mejor momento en términos económicos y anuncia que Infiniti, la marca de lujo de Nissan, se comercializará en Europa a finales de 2008, y Volkswagen manifiesta que Seat tiene futuro dentro de su consorcio al tiempo que anuncia inversiones de 5.500 millones de euros.
De la A a la Z
Sólo tres letras del abecedario –la U, la X y la Y– se quedaron sin representante en Ginebra. Si no contamos mal, 70 fabricantes acudieron a la cita ginebrina, y todas las grandes marcas presentaron al menos un modelo inédito de importancia para el mercado a corto y medio plazo, con una interesante pugna entre los coches deportivos y recreacionales por captar mayor atención y tener más protagonismo que los futuros "superventas".
El interés del usuario por los vehículos aptos para el ocio y el tiempo libre –los SUV o "todocaminos", más que ningún otro– captado por las marcas ha dado lugar a que muchas de ellas, que hasta ahora nunca habían contemplado entrar en ese segmento, lo hagan con el objetivo de buscar la rentabilidad que éstos generan. Se sabía que Citroën y Peugeot iban a mostrar en primicia sus C-Crosser y 4007, respectivamente, pero no que iban a hacer lo propio Renault –con el Scénic Conquest– y Seat –con el vehículo que se derivará del prototipo Altea Freetrack–. Ya no queda en Europa una marca sin un coche de esas características, sean o no Premium, y así, también se pudo ver la evolución de modelos como el Porsche Cayenne, el Volks-wagen Touareg, el nuevo Nissan X-Trail y, sobre todo, el Volvo XC70, que muestra una nueva carrocería francamente atractiva.
El capítulo de los deportivos también estuvo muy animado, desde los más pequeños, como el Renault Twingo GT, el Smart Fortwo Brabus, las realizaciones sobre el Renault Clio y el Opel Corsa OPC, a los más grandes, como la versión especial 60 Aniversario del Ferrari 612 Scaglietti, el Lamborghini Gallardo Superleggera y el Maserati GranTurismo. Sin olvidar los vehículos, muchos de ellos artesanales, de los pequeños fabricantes especializados, de formas a veces inusitadas y características sorprendentes, como el Tramontana español, del que sólo se construirá uno al mes con las tecnologías más avanzadas... y un precio de salida de 685.000 euros.
En este capítulo hay que incluir coupés rabiosos como el Artega Coupé; elegantes como el Russo-Baltique Impression, el Stola, el Weismann GT y el Zagato Diatto; superdeportivos como el Gumpert Apollo, el Koenigsegg CCX y el Spyker C12; barquetas como el Bertone Barchetta (basado en el Panda 100), el Lotus 2 Eleven y el Peugeot Flux (vencedor del cuarto concurso de diseño de la marca francesa); descapotables como el Dodge Demon Roadster y el Wiesmann Roadster; exóticos como el IED beON, el KTM X-Bow, el Rinspeed eXasis o el mencionado Tramontana, y tradicionales como los Aston Martin y los Jaguar.
"Superventas"
Alejados de los sueños que los deportivos producen en los visitantes a los salones del automóvil, pero a la postre los que todo el mundo compra, los coches de gran serie de las marcas, los que por una razón u otra tienen vocación de "superventas", tuvieron una presencia importantísima y coparon todas las categorías del mercado. El Renault Twingo y las versiones One y Cooper D de Mini representaron a los más pequeños, mientras que el Mazda2 y el Skoda Fabia hicieron lo propio entre los utilitarios.
Pero el segmento que está en plena ebullición –y evolución– es el de los compactos, en el que luchan las marcas europeas, coreanas y japonesas por llevarse el gato al agua con vehículos como el BMW Serie 1 de tres puertas, el Fiat Bravo, el Volkswagen Golf Variant, el Hyundai i30, el Kia Cee“d en versión familiar (Sporty Wagon), el Suzuki SX4 Sedan (que no se venderá en España) y el Toyota Auris de tres puertas (presentado como prototipo pero que se empezará a vender este mismo mes).
Llegados a este punto, hay que mencionar que muchas marcas mostraron sus coches de inmediato futuro como concept cars o prototipos. Fue el caso de Kia con el Ex-Cee’d (cabrio), el Peugeot 207 SW Outdoor Concept (207 familiar) y el Renault Clio Grand Tour Concept (Clio familiar).
En el segmento de los coches medios, el auténtico protagonista fue el Ford Mondeo con sus tres imponentes carrocerías, pero en él también se alistarán vehículos como el americano Dodge Avenger, los Brilliance chinos y el Mercedes Clase C, sin olvidar el interesante Audi A5 con su inusitada carrocería coupé.
Por su parte, el de los automóviles de lujo aparecieron novedades en BMW, con el renovado Serie 5 y un explosivo M5 Touring; en Cadillac, con una francamente interesante renovación del CTS, y en Volvo con el V70. Por último, también hubo movimiento en la categoría de los más lujosos, con la sorpresa de ver un nuevo Bentley de nombre sugerente (Brooklands, un circuito mítico de los tiempos heroicos del deporte del automóvil), un renovado Jaguar XJ, el Lexus LS600h y un rediseñado Volkswagen Phaeton.
De diseño
Los más conocidos y reconocidos diseñadores también buscaron llamar la atención de los visitantes con sus exclusivas creaciones. Bertone lo hizo con el pequeño y coqueto Barchetta, Fioravanti con el curioso Thalia; Italdesign con el Vad-hò (con tecnología de hidrógeno y aspecto de coche solar), Pininfarina con el Maserati GranTurismo; Sbarro con el Cruise Crosser (una interpretación del C4 Picasso con seis ruedas) y Zagato con el elegante Diatto y el Spyker C12.
Incluso las marcas también destacaron en este apartado, sobre todo Honda, con el deportivo Small Hybrid Sports Concept, Hyundai con el SUV QarmaQ, Lada con el concepto deportivo C, Mazda con el sugerente Hakaze (una fusión de los conceptos SUV, roadster y turismo compacto), Opel con el GTC, Tata con la berlina Elegante y Toyota con el Hybrid X (un escaparate tecnológico y de diseño).
De diseño también son los motores presentados por Cadillac y Subaru, en ambos casos sus primeros propulsores diésel. El del americano es un V6 de 2,9 litros de capacidad y 250 CV de potencia, y el del japonés un cuatro cilindros bóxer (cilindros horizontales opuestos) de dos litros de capacidad y con 165 CV. Equipará desde finales de año al Legacy Outback.