El cambio de fechas le ha sentado bien al Salón de Los Ángeles, cuya denominación oficial es "Los Ángeles Auto Show". Su desplazamiento al mes de noviembre ha permitido que no entre en lucha directa con el de Detroit –hasta ahora se superponían sus fechas–, y como consecuencia de ello, ha obligado a las marcas a decidirse sobre en cuál de los dos salones presentar sus últimas novedades.
Pues bien, hay que decir que el objetivo buscado se ha conseguido, y si todavía se mantiene alguna reticencia por parte de las tres grandes marcas domésticas –Chrysler, Ford y General Motors, obligadas a tener una presencia importante en Detroit, donde tienen sus cuarteles generales–, no sucede lo mismo con las marcas foráneas, encabezadas por las europeas, que tienen precisamente en California el territorio más favorable a su actividad en Estados Unidos.
Sólo unos pocos datos ilustran ese interés por parte de las marcas europeas en el Salón de Los Ángeles. En el Estado de California se matriculan cada año unos 210.000 vehículos de lo que por estos lados denominan IHG (Important High Group), es decir, los coches de lujo de las grandes marcas: Acura, Audi, BMW, Infinity, Lexus, Mercedes, etcétera. Esta cifra dobla año tras año a la conseguida en Nueva York, y está muy lejos de lo que se vende en otros de los principales Estados. Pero no sólo los automóviles de gran lujo y representación campan por sus respetos en California (los Mercedes son legión, sobre todo los S y SL), sino también los deportivos. No es raro ver por la calle un Ford GT (ya saben, la réplica moderna del Ford GT 40 de Le Mans de finales de los años ‘60), y es habitual encontrarse en cada esquina con un Porsche (además de los Cayenne, que parece que los regalan).
Al respecto, Peter Schwarzenbauer, presidente de Porsche Cars North América, confesó a AUTOhebdo SPORT que en Estados Unidos se vendían al año unos 37.000 Porsche (en España, 2.750 en 2005), prácticamente lo mismo que en toda Europa, y que en California se vendían tantos como en el Reino Unido, que es el tercer mercado mundial de la marca de Stuttgart, por detrás de Norteamérica y de Alemania. Total, nada.
Todos a Los Ángeles
Aunque, como decimos, las marcas estadounidenses aún no tienen claro si es políticamente correcta su presencia en el "Pueblo de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles", Rick Wagoner, presidente del Consejo de Administración de General Motors, inauguró los días de prensa con un discurso en el que destacó la importancia de la muestra y puso en evidencia la preocupación de su compañía y del resto de las marcas por encontrar un futuro sostenible para el automóvil, en perfecta sintonía con el medio ambiente.
A esta edición del Salón, casi centenario, cuyo lema ha sido "A New Beginning" (un nuevo comienzo), han acudido todos los que tenían que acudir por su implicación en el especial mercado californiano del automóvil, con presencia estelar de los grandes de Europa, encabezados por los grupos Volkswagen (con la propia Volkswagen, Audi, Lamborghini, Bentley y Bugatti), BMW (con BMW, Rolls- Royce y Mini) y DaimlerChrysler (con Maybach y Mercedes). Pero también Lotus, Porsche, Ferrari, Maserati, Jaguar, Aston Martin y Land Rover. Todos tenían algo que decir, algo que mostrar, y todos poniendo el acento, de una u otra manera, en el tema de las energías alternativas o de los combustibles limpios.Y, por supuesto, también las marcas de Oriente implicadas en Norteamérica: las coreanas Hyundai y Kia y las japonesas Nissan (con Infinity), Honda (con Acura), Toyota (con Lexus), Mazda y Subaru.
En total, según los organizadores del Salón, 35 novedades mundiales y norteamericanas, entre las que destacaban siete concept cars, encabezados por el Volkswagen Concept Tiguan, del que ofrecemos más información junto a estas líneas.
Las novedades
Como anticipamos, muchas marcas europeas han preferido Los Ángeles a Detroit para dar a conocer sus últimos productos, algunos ya conocidos por nuestros lectores, pero no por ello pasados por alto. Es el caso de Aston Martin y Audi con sus respectivos nuevos roadster: el Aston Martin V8 Vantage Roadster y el Audi TT Roadster. El primero es una auténtica delicia de elegancia y deportividad, y el segundo resulta una excelente realización de deportivo asequible.
El caso de BMW es curioso. Se nos anunció en su día, durante el verano, la aparición del nuevo X5; incluso se suministró todo tipo de material gráfico del coche. Todos esperábamos ver su puesta de largo oficial en el Salón de París, pero misteriosamente no se presentó. Cuál no fue nuestra sorpresa cuando supimos que sería en Los Ángeles, coincidiendo con la presentación dinámica del coche en Europa. Pero la marca alemana traía también a California –la ocasión obligaba– su BMW Hydrogen 7, el lujo asociado a la ecología y el ahorro energético. En fin, dos novedades mundiales de peso. Y junto a ellas, el nuevo Mini en formato descapotable, incluso en versión John Cooper Works de 210 caballos.
DaimlerChrysler llegaba a Los Ángeles cargado de tecnología: la tecnología Bluetec de mecánicas diésel limpias asociada a modelos de las clases R, ML y GL. Y para ilustrar mejor su presencia, exponía el Mercedes E 320 Bluetec que recorrió la distancia entre París y Beijing (Pekín), 8.700 millas (unos 14.000 kilómetros), atravesando dos continentes y nueve países. Esta tecnología la compartirán también las marcas Jeep (con el Grand Cherokee), Audi (con el Q7) y Volkswagen (con el Jetta). También presentaba la versión S del Maybach 62.
Nacionales y orientales
El esfuerzo de las marcas nacionales en este Salón tenía mucho que ver con su interés por equipar a sus coches con energías alternativas o renovables. De hecho, salvo el Chrysler Sebring Convertible, el resto son modelos para el mercado doméstico, como el Cadillac DTS-L, el Buick Enclave, el Chevrolet Sequel o el Ford Escape. Los demás, todos con tecnologías de futuro, bien híbridas –Ford Escape Hybrid, GMC Yukon Hybrid, Saturn Vue Green Line Hybrid– o de hidrógeno –Chevrolet Equinox Fuel Cell y Ford Explorer Fuel Cell–.
Finalmente, los orientales se decantaron por los concept car más que por los coches de serie, aunque se pudo ver el Kia Rondo (versión americana del nuevo Carens) y los Nissan Altima Coupé y Sentra. Así, Acura acudía con el Advanced Sedan Concept, una berlina de futuro, de líneas muy atormentadas; Honda, con el coupé deportivo Remix y el urbano Step Bus; Hyundai, con el SUV deportivo HCD10 Hellion, y Mazda, con el Nagare, un vehículo de línea espectacular y evidente dinamismo. Sólo un carrocero europeo se atrevió con Los Ángeles: Giugiaro, que recreó el icono de Ford, el Mustang, en una interpretación tan moderna como potente (550 caballos) y atractiva. También lo mostrará en Detroit, en enero.