domingo, 12 de octubre de 2008 Buscar

Novedades

Salón del Automóvil de Tokio 2007

29/10/2007

Manuel DOMÉNECH y Rafa J. CID

Salón del Automóvil de Tokio 2007

Hasta la cita japonesa del automóvil se ha contagiado de la realidad del mercado. Ya no es aquel salón en el que uno se quedaba boquiabierto contemplando lo que eran capaces de hacer los fabricantes japoneses, ahora es uno más en el que prevalecen los intereses a la creatividad.

No es que las marcas japonesas hayan perdido la capacidad de crear sin más objetivo que mostrar hasta dónde se puede llegar a la hora de diseñar un coche, sino que su tiempo lo emplean ahora en desarrollar vehículos con marchamo de realidad inmediata o futura; pero realidad al fin y al cabo, porque así lo exige el mercado. La verdad es que, para los que hemos conocido el Salón de Tokio desde hace muchas ediciones, lo primero que nos vino a la cabeza en esta edición (la número 40) fue la nostalgia de cuando todo lo que se exhibía era pura imaginación –algo que en nuestra Europa era impensable ver– en un ambiente absolutamente japonés.

Ahora todo ha cambiado, ya no hay teatralidad para presentar los vehículos, los concept car japoneses conviven en los stands con los coches de venta en el mercado y con las novedades en modelos de serie, ya casi sin protagonismo, y el ambiente es completamente homologable, por desgracia, al de cualquier salón europeo.

Pero ya que hablamos de realidad, vamos a la realidad de lo que ha deparado esta edición del Salón, la de las marcas japonesas y la de las que tienen actividad en el mercado nipón. En total, 32 marcas presentes, un número considerablemente menor al habitual en los salones europeos.

En este sentido, hay que recordar que Japón es un mercado un tanto especial que no admite cualquier cosa. De hecho, es habitual que los fabricantes foráneos que consiguen las mejores cifras de negocio sean los de los grandes deportivos y las limusinas, que también son los que concitan el mayor interés en los visitantes.

Concurso de ideas
Aunque en un tono menor, las marcas domésticas rivalizaron en demostrar cómo transformar el automóvil de cara a un futuro en el que la movilidad debe ser, por fuerza, muy diferente a la actual; sobre todo en Japón. Al respecto, la marca que mostró mayor diversidad fue Toyota: el 1/X, para redefinir la consideración medioambiental; el RiN, como nueva manera de promocionar el bienestar; el i-Real, como vehículo de movilidad personal; el Hi-CT, como ejemplo de camión urbano, y el FT-MV, como visión del futuro de los coches familiares. Además, mostró la aplicación de sus tecnologías híbridas en las grandes berlinas y los deportivos.

Suzuki no le anduvo a la zaga con el modelo Pixy and SSC, simbiosis entre un pequeño monovolumen para la movilidad urbana y un vehículo de movilidad personal; con el todoterreno X-Head, un futurista pick-up, y con el Palette, una propuesta de vehículo multiusos para la ciudad. También mostró una extrapolación del Kizashi visto en Frankfurt, esta vez convertido en "todocaminos".

Nissan puso el acento en la deportividad del ocio con el descapotable Round Box, como también lo hizo Daihatsu con el Mud Master-C, un pequeño vehículo de transporte para el ocio fuera de la carretera en cuyo interior viajan dos bicicletas de montaña. Mazda volvió a dar un ejemplo de voluptuosidad en las formas con el Taiki, última expresión del diseño "Nagare", mientras que Subaru propuso un concept car de tipo familiar para analizar la respuesta del visitante ante su diseño y su visión de cómo deberá ser un utilitario, el G4e. Honda, por su parte, mostró un deportivo asequible, el CR-Z, y un miniciudadano de dos plazas, el Puyo. Por último, Mitsubishi exhibió tres conceptos, como reflejo de la seguridad, la responsabilidad con el entorno y el placer de conducir: el SUV Concept cX, la berlina Concept ZT y el pequeño deportivo eléctrico i-MiEV Sport.

Sorpresas europeas
Tres marcas alemanas, Audi, BMW y Volkswagen, presentaron las novedades más impactantes. La primera, mostró en primicia mundial cómo será el Audi A1, un competidor para el Serie 1 de BMW, "disfrazado" bajo el nombre de Metroproject Quattro. Precisamente, la marca de Munich enseñó el último vástago de la familia Serie 1 Coupé, aunque como concepto. Se trata del modelo "tii", con connotaciones muy deportivas. Y junto a él, la versión Sedán del actual M3. En cuanto a Volkswagen, mostró la segunda carrocería del proyecto global Up!, la denominada Space Up!, de cuatro puertas y especialmente indicada para los mercados asiáticos y emergentes.

Alfa Romeo, muy apreciada en Japón, llevó toda su gama, presidida por el 8C Competizione, y los demás, Bentley, Lamborghini, Ferrari, Maserati, Porsche, Lotus, Mercedes, Jaguar, Volvo, Peugeot, Citroën y Renault, las novedades ya vistas en Frankfurt, para deleite de los ávidos usuarios japoneses de los productos europeos.

 

Sites de Grupo Zeta