Daniele Schillaci, consejero delegado de Toyota en España, está convencido de que el Auris, un coche europeo por diseño, fabricación y vocación, se convertirá en el eje vertebral de la marca en España y en Europa por su singularidad, su innovación y su completa oferta mecánica. Tiene su origen en un concept car, denominado Concept C, de 2002, y ha sido creado por el Centro de Estilo ED2, de Niza. Su apariencia externa reivindica su pertenencia a la actual gama Toyota, por la similitud del frontal con el del Yaris y el Aygo, y se caracteriza por estar formada por unas líneas sencillas y aerodinámicas, nada aparatosas, pero no exentas de atractivo.
Se ha diseñado desde el interior hacia el exterior, buscando el mayor espacio posible. Para lograrlo, se ha partido de una nueva plataforma, cuya distancia entre ejes –de 2,60 metros– logra el objetivo buscado sin ser la más larga del segmento, como se comprueba por el espacio disponible en la parte trasera del habitáculo. Tampoco el maletero es de los más grandes, pero con 354 litros está por encima de la media. Lleva rueda de repuesto de emergencia, salvo en la versión 2.2 D-4D (con kit antipinchazos).
La singularidad del coche está en el interior, donde llama la atención una consola central tipo puente que sugiere deportividad, porque envuelve al conductor, y que tiene además la palanca de cambios muy alta y a escasa distancia de la mano, aunque da una cierta impresión de agobio. El salpicadero goza de un acertado diseño, con un cuadro de instrumentos formado por dos esferas que contienen otras dos más pequeñas concéntricas que muestran una completísima información. Por cierto, la manera de acceder a ella (al ordenador de viaje, por ejemplo) no es ni cómoda ni intuitiva, al ser poco accesible. Tampoco nos ha gustado el freno de mano, que sobresale demasiado y se acciona con dificultad por medio de un gatillo. La calidad percibida es buena, pero el tacto de los plásticos se nos antoja demasiado duro.
Motores para todos
La oferta mecánica del Auris es completa y está bien estructurada. Dos motores son de gasolina: el 1.4 ya conocido en el Corolla y un nuevo 1.6 con distribución variable dual, ambos asociados al cambio manual de cinco velocidades. El 1.6 nos ha parecido excelente por su rendimiento, con fuerza, progresividad y un tacto muy agradable.
Pero el abanico más completo está en las mecánicas diésel. Se parte de un 1.4 de 90 caballos que mueve correctamente al coche, con buen margen de utilización, sin ruidos ni vibraciones. La oferta intermedia es un propulsor de 2 litros y 126 CV, que será el que más demanda origine. También tiene un rendimiento satisfactorio y un funcionamiento silencioso y homogéneo. Y no podía faltar el 2.2 D-4D, que con sus 177 caballos es una auténtica bomba en el Auris. Tanto es así, que Toyota confirma que no va a hacer una versión deportiva con un motor más potente de gasolina, porque el Auris 2.2 D-4D ya llena ese hueco en la gama. Los propulsores 1.4 D-4D y 1.6 VVT-i se ofrecen también con cambio manual pilotado (multimodo), de cinco velocidades y con levas en el volante.
El Auris muestra un comportamiento en carretera más que correcto, es fácil de conducir y da una clara sensación de seguridad. El 2.2 D-4D lleva una suspensión específica multibrazo en el eje trasero (los demás llevan eje torsional), sin que por ello sus cualidades dinámicas sean muy distintas. Desde luego, no es una versión de comportamiento deportivo. Las suspensiones están bien equilibradas, ya que procuran una estabilidad convincente con un buen confort de marcha. La dirección, eléctrica de asistencia variable, colabora de forma eficaz en ese comportamiento, lo mismo que los frenos, cuatro discos de buen tamaño. Todos los Auris llevan llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55, salvo el 2.2 D-4D (17 pulgadas y neumáticos 225/50).
Espacio de seguridad
La gama del Auris se compondrá desde su lanzamiento, el próximo 1 de marzo, de 24 versiones, fruto de la combinación de dos carrocerías (de tres y cinco puertas, no habrá variante familiar) con cuatro acabados (Normal, Luna, Sol y Sport), cinco motores (dos de gasolina y tres diésel) y tres transmisiones (cambios manuales de cinco y seis velocidades y cambio manual pilotado –multimodo– de cinco marchas). Sus precios oscilarán entre los 14.710 euros del Auris 1.4 VVT-i de tres puertas y los 25.740 del Auris 2.2 D-4D Sport de cinco puertas.
La seguridad, activa y pasiva, ha sido el apartado en el que Toyota ha hecho el mayor esfuerzo. Así, además del ABS con distribución de frenada y asistencia a la frenada de emergencia, todas las versiones incluyen controles activos de estabilidad y tracción, y sus pasajeros están protegidos por nueve airbags (incluido el de rodillas para el conductor) y sistema "WIL" contra latigazos cervicales en los asientos.