Deslumbrante. Impresionante. Alucinante. Adjetivos estos, y más, para la versión diésel más potente de la gama Q7. Si sus 500 CV se han convertido ya en un referente obligado y una cifra a imitar para sus competidores, más lo es aún la de par, con ¡1.000 Nm a tan solo 1.750 rpm!
Absolutamente envidiable, no cabe la menor duda. Acelera de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos, como lo pueden hacer muchos Porsche o Ferrari. Esto da una idea de lo conseguido con este espécimen tan especial, tan fuera de lo común.
Este V12 de 500 caballos –sí, 500 CV– y casi 6 litros de cilindrada tiene una respuesta supercontundente, como no podía ser de otra forma. Te deja a ti y a tus acompañantes pegados a los respaldos de los asientos con una fuerza que más bien parece la de un camión. De hecho, tiene más potencia y par que muchos de los tráileres a los que adelantas de "cuatro en cuatro" en la carretera.
Con la palanca del cambio automático Tiptronic en posición "Sport" (solo lo hay con este tipo de transmisión) resulta hasta brusco cada vez que hundes el pedal del acelerador a tope. El cambio aguanta perfectamente la enorme cifra de par y no parece que haya ni un solo gramo de resbalamiento, por lo que la respuesta es perfecta. Puedes cambiar, lógicamente, también de forma secuencial, con lo que la sensación racing y el mayor control sobre el motor te dejan el panorama de conducción aún más apasionante y divertido. Los desarrollos del cambio no son precisamente cortos, con una sexta de más de 60 km por cada 1.000 vueltas.
Un misil, un tiro…
Por potencia y forma de entrega de esta, te olvidas del enorme peso que manejas, y eso que es muy elevado. Reacciona tan bien el motor, que parece no haber cuestas. Aunque te encuentres superando una pendiente del 6%, la reacción es siempre de aumento de velocidad, sean las condiciones del asfalto que sean. Impresionante, de verdad. Cierto es también que el consumo no es bajo, ni siquiera el homologado, aunque tampoco es tan malo si consideras la cilindrada, el enorme potencial y par y, sobre todo, las grandes prestaciones que es capaz de ofrecer este coche.
Como te decíamos, poder llevar un "cacharro" de estos, con lo que pesa, a más de 200 y muchos kilómetros por asfalto, casi da miedo. Pero nada más subir, arrancar y andar un poco la confianza es total. Se percibe mucho el aplomo, a lo que ayuda el peso, el chasis y, sobre todo, unas enormes ruedas en 20 pulgadas, y un casi descomunal ancho también con un perfil bastante bajo. Puedes abordar cualquier curva con una absoluta garantía, sobre todo porque, como el resto de los Q7, también posee tracción a las cuatro ruedas.
Evidentemente, has de tener cuidado con el peso, ya que, como va tan bien, al principio es fácil que lo olvides. Y hay que tenerlo en cuenta por las inercias y por frenos, aunque a este último apartado nosotros no le hemos encontrado el límite. De todas formas, no hay balanceos en la posición más deportiva (y dura) de la suspensión, y pasas prácticamente plano allá por donde te metas. Es una gozada. La dirección acompaña igualmente, y con esas ruedas de perfil tan bajo es casi exacta; eso sí, copia la más mínima irregularidad del asfalto. Desde luego, cuando pilotas este Q7 puedes llegar a creer que estás al volante de una berlina.
Los frenos delanteros son cerámicos y de un diámetro casi igual al del interior de la llanta. Desde fuera impresionan. La frenada tiene mucha mordiente y es perfectamente dosificable con el nivel de prestaciones que puede alcanzar este todoterreno. Y lo mejor de todo es que estos frenos no son opcionales.
"Alicatado" hasta el techo.
El equipamiento de serie de este coche es muy nutrido. Tiene todo lo básico que te puedas imaginar y más. Claro que hay elementos que no tiene, como un sistema de reconocimiento de señales de la carretera, por ejemplo. Pero de serie incorpora faros bixenón, las ruedas de 20" a las que aludíamos antes y hasta los frenos cerámicos delanteros, que por ejemplo en algunos A8 son un elemento opcional y bastante caro.
De todas formas, entre el equipamiento en opción que se puede montar hay también ruedas de 21 pulgadas y llantas de 10" de garganta en distintos diseños desde 1.180 euros. También puedes tener volante calefactado, apertura y arranque sin llave (1.270 euros), techo panorámico de cristal (2.350 euros) y otros muchos gadgets. Sin embargo, lo más caro es el equipo de sonido Bang & Olufsen, combinado con 14 altavoces y amplificador, que cuesta nada menos que 6.745 euros. Aunque el paquete de cuero Advanced (cubre el salpicadero y la parte superior de las puertas) tampoco se queda manco, porque tiene un precio de 6.500 euros.