Asociado al acabado VTS, el C2 resulta un modelo con un excelente equilibrio entre eficacia y confort, pero su respuesta no es tan deportiva como la de los Ibiza Cupra o Mégane Sport. Y tampoco como la del C2 VTS de gasolina, mucho más radical. El ajuste de la amortiguación es más suave, de manera que brilla en terreno virado, y es ágil, ayudado por el peso más reducido de todos los de esta comparativa, pero presenta amplios balanceos de la carrocería y una menor precisión a la hora de llevar las ruedas donde uno quiere. A cambio, es más confortable que los dos modelos citados, de forma que resulta incluso más recomendable para los largos viajes, a pesar de pertenecer a una categoría inferior de vehículos y ser algo menos refinado. Solamente su menor espacio interior puede ser un inconveniente en este sentido, ya que tiene cuatro plazas y un maletero de tan sólo 166 litros de capacidad, eso sí, ampliables moviendo los asientos traseros hasta los 224, lo que ya no está nada mal.
De forma que el C2, si bien no tan brillante dinámicamente, sigue divirtiendo en carreteras de montaña –aunque sin apasionar–, y en el día a día no sólo se presenta como más suave, también resulta mucho más ahorrador: no paga impuesto de matriculación gracias a sus reducidas emisiones, y su gasto medio de combustible es de unos ridículos 4,4 litros. Y no podemos olvidar el precio final: menos de la mitad del Passat, y 6.000 euros menos que el siguiente modelo más asequible, el Ibiza.
Brioso
Las prestaciones del C2 HDi pasan por una velocidad máxima de 193 km/h y una aceleración de 9,4 segundos hasta los 100 km/h. Se alejan de las de sus rivales más potentes, claro, y no es tan contundente como ellos, es normal, pero la diferencia es menor de lo que se podría deducir por el mero examen de las cifras de potencia. Sus 1,6 litros entregan 110 caballos, de nuevo de forma algo menos briosa que los modelos de la casa de 70 CV, pero más contundente cuando se alcanza el régimen adecuado de vueltas, que sigue siendo muy bajo. Pero, ojo, la diferencia en "patada" es menor de lo que indican los números, pues, de nuevo, su bajo peso colabora a mejorar su dinamismo.
En definitiva, el C2 VTS es el modelo más racional de todos los hoy probados, tanto por precio como por prestaciones y comportamiento, además de su confort para ser utilizado todos los días. Eso sí, aunque permite ritmos de marcha elevados, impropios de modelos tan pequeños, no apasiona ni por empuje ni por comportamiento en curva.