viernes, 05 de diciembre de 2008 Buscar

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Ford y las energías alternativas

Ford y las energías alternativas

En Ford siempre han tenido claro que la reducción de emisiones de gases nocivos a la atmósfera debe ser la tendencia de los fabricantes de automóviles, y desde hace tiempo tienen en su gama vehículos impulsados por bioetanol, denominados Flexi Fuel. Estos coches disponen de una centralita electrónica capaz de adecuar el funcionamiento del motor al bioetanol, o a la gasolina, o a la mezcla de ambas, para paliar en cierto modo la todavía precaria red de distribución del bioetanol en las gasolineras. Tanto el Focus, como el C-Max están ya disponibles con este tipo de motorización y, en breve, tanto el Mondeo como el Galaxy contarán con nuevos motores aptos para este tipo de combustible. Desde hace unos meses en el País Vasco, concretamente en Vitoria, ya hay una gasolinera que distribuye bioetanol a un precio de 83 céntimos el litro. Al tiempo, y mientras esto ya es una realidad, en Ford siguen investigando en otras energías alternativas.

 

Pruebas

Ford Fiesta ST 2.0 flexi fuel

04/09/2007

J.M. FERNÁNDEZ PELLÓN / Fotos: Michael LOFGREN

Ford Fiesta ST 2.0 flexi fuel

La Red de Concesionarios Ford de Canarias lleva varios rallyes compitiendo con un Ford Fiesta ST 2.0 Flexi Fuel en manos de Heriberto Godoy. Este vehículo, similar a los que compiten en la Fiesta Sporting Trophy de las islas, es el primer coche de competición nacional impulsado por el combustible ecológico bioetanol y, contra lo que podía pensarse, es más potente que su hermano de gasolina.

Hace ahora aproximadamente un año, concretamente en el número 1.088, realizábamos la prueba del Ford Fiesta ST 2.0 Sporting Trophy. Se trata del coche con el que se disputa un certamen internacional encuadrado en el Mundial (su ganador el pasado año fue Alessandro Bettega) y que diversas filiales de Ford convocaron además en sus certámenes nacionales de rallyes. En España, promovido por Fernando Capdevila y la Red de Concesionarios Ford de Canarias, se ha organizado en las islas, y este año afronta su segunda temporada. El certamen fue creado por el subcampeón del mundo de Gr.N en 1991, a los mandos de un Ford Sierra Cosworth, y gerente de Archiauto, un concesionario para Tenerife de la firma del óvalo, y es todo un éxito organizativo y de participación. Pero el inquieto "Copi" ha querido dar un paso más.

Tope Gr.N.
Si en el caso del Fiesta del Sporting Trophy se partía de un vehículo de serie, al que se le añadía un kit realizado por M-Sport, la unidad Flexi Fuel está más elaborada, aunque tenga como base ese estudiado kit. Por ejemplo, en lugar del arco de seguridad atornillado del coche de la Copa, cuenta con un arco integral soldado, y dispone de elementos que en el coche básico eran extras, como son el freno de mano hidráulico y la entrada de aire en el techo, y de varias tapas de fibra de carbono que sustituyen a los paneles de serie.

La contención del peso, a base de aligerar al máximo la carrocería, ha permitido que el peso final pase de los 1.130 del coche de la Copa a los 1.040 de éste. Una parte importante de esta cura de adelgazamiento estriba en la utilización de un cubrecárter de carbono que pesa 7 kilogramos, frente a los 23 del de acero del kit. Una reducción de casi 100 kilogramos vital para la mejora de las prestaciones.

En cuanto al resto de preparación, tanto suspensiones, como frenos y caja de cambios son los del kit de M-Sport. Es decir, en el primer apartado se montan amortiguadores Reiger regulables y muelles Eibach, dos de sus suministradores en los WRC, colocando además nuevos tacos en los trapecios de suspensión. En cuanto al segundo, los frenos tienen los discos estándar y pastillas de competición, colocándose los oportunos latiguillos metálicos, canalizados por el interior del vehículo y adaptándose además un repartidor de frenada.

Más potente que el gasolina
En cuanto a la caja de cambios, al igual que el coche de la Copa, lleva la de serie modificada por Sadev, quien le coloca dientes rectos, un grupo final más corto homologado por Ford, autoblocante, y todo ello asociado a un embrague cerámico de la firma Alcon. Con este nuevo grupo final, la velocidad máxima se queda en unos 170 km/h.

En lo que respecta al motor, la arquitectura y materiales son idénticos al de la Copa, y donde radica fundamentalmente la diferencia entre ambos es en la nueva centralita electrónica reprogramada y en la rampa de inyección especial para este nuevo combustible. Y aquí es cuando os vamos a desvelar la segunda grata sorpresa de este coche (la primera lógicamente es la reducción de las emisiones de dióxido de carbono en un 70%). Con el bioetanol E-85, cuyo octanaje es de 107, cifra autorizada por la FIA, el motor de dos litros de cilindrada del Ford Fiesta ST ofrece mayor potencia.

Si su hermano de gasolina ofrecía 165 caballos de potencia (15 más que el de serie), el Flexi Fuel consigue otros 15 caballos extra, dejando la cifra en unos más que respetables 180 caballos, que además se consiguen a 200 rpm menos, es decir, a 6.200. En cuanto al par, de los 202 Nm a 4.500 rpm se ha pasado a 232 Nm al mismo régimen.

Sin humos
La prueba del Ford Fiesta Flexi Fuel se desarrolló en la isla de Gran Canaria, concretamente en el Circuito Maspalomas, al sur de la isla.

Acompañando a Heriberto Godoy, el ganador de la Fiesta Sporting Trophy de 2006 y designado por la Red Ford como piloto oficial de este vehículo para esta temporada, dimos unas vueltas al circuito para tomar un primer contacto con el trazado.

Recordaba el interior del Fiesta de la Sporting Trophy como cuidado y elaborado. El sonido del motor apenas se diferenciaba del de gasolina, y lo que sí lo hacía es que el aire expulsado por el escape de competición, desprendía un olor peculiar, y sus gases eran inocuos.

Como un kart
Si en la prueba de la versión de gasolina llegamos a la conclusión de que este Fiesta podía recibir aún un motor más potente, gracias a su conseguido chasis, con el incremento de caballaje implementado, gracias a los 107 octanos del bioetanol, el coche sigue siendo una maravilla en cuanto a comportamiento.

La mayor rigidez del chasis, su menor peso y la mayor potencia se dejan notar a la hora de rodar en el circuito, donde el coche transmite la sensación de circular sobre raíles, pudiendo jugar con el tren trasero al levantar el pie del acelerador en pleno apoyo, lo que permite que el coche encare mejor la salida de las curvas. La caja de cambios excepcional permitía incluso cambiar de marcha de forma ascendente, sin embragar. El motor rendía de maravilla a cualquier régimen, notándose una entrega extra a partir de 4.000 rpm, pudiéndose estirar sin problemas hasta las 6.500-6.700, momento en el cual los leds rojos, que hay en el centro del tablero de instrumentos, se iluminan para indicarnos que hay que cambiar de marcha.

Después de dar varias vueltas al circuito, y tras lograr un perfecto entendimiento con la máquina, este coche nos pareció un verdadero juguete, un vehículo que ha ganado muchos enteros con la adopción de esta mecánica, no sólo por sus cualidades ecológicas, sino también por la mejora de las prestaciones.

 

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