El Focus llega a su mejor expresión de poder precisamente con estas siglas, ST. Sus 220 caballos le dejan muy lejos de lo que ofrece el Cupra, pero no por ello desmerece y ofrece grandes sensaciones en carretera. Corre mucho y bien, y es muy apetecible por precio y prestaciones.
Sigue siendo un coche a comprar por sus prestaciones, que tampoco son malas precisamente, y además porque todo él respira un ambiente racing. En carretera es uno de los que mejor se agarran al asfalto, y además no es un coche incómodo para una utilización diaria e incluso como coche de todos los días.
La efectividad que alcanza en curva está, para nosotros, en ese grupo que alcanzan los mejores de esta categoría, salvo excepción del Golf R32, que con la tracción a las cuatro ruedas sigue siendo el rey.