jueves, 18 de marzo de 2010 Buscar

Pruebas

Jaguar XKR

17/10/2006

Nacho GABARI / Fotos: Claudio LUNA

Jaguar XKR

Con el propulsor V8 sobrealimentado de 420 caballos, el estiloso, afinado y bello Jaguar XKR se convierte en una auténtica máquina de acelerar que pide más y más según avanza la aguja del velocímetro.

El nuevo Jaguar XK nos gustó especialmente desde el momento en el que vimos su primera fotografía hace ya algo más de un año. A su logradísimo diseño se unían nuevas tecnologías, como la carrocería y chasis de aluminio o la suspensión adaptativa CATS, con las que daba un salto cualitativo muy grande respecto a su antecesor. Pero había algo que en una revista con el perfil de la nuestra no acababa de convencernos del todo. Sí, el motor del XK8 es potente, un gran V8 elástico, y sus 300 caballos dan para mucho, pero no podíamos comparar a este Jaguar con la cremè de la cremè de los superdeportivos.

¡420 caballos!
Con el nuevo XKR todo se ha resuelto de un plumazo. Sí, su precio es 16.000 euros más alto, pero se permite el lujo de luchar de tú a tú con vehículos de la talla del Aston Martin V8 Vantage o el Maserati Coupé Cambiocorsa.

El culpable de todo esto es el compresor volumétrico que se ha instalado en el V8 de 4,2 litros ya conocido, que aumenta la potencia hasta unos impresionantes 420 caballos. Gracias a esto, también se consigue un par de 560 Nm disponibles en todo momento y sin tiempo de retardo del acelerador. Sus datos de prestaciones lo dicen todo. Una relación peso-potencia por debajo de los 4 kilos por caballo y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos es la firma de las capacidades dinámicas de este vehículo. Y eso que se deja bastantes décimas en forma de pérdidas de tracción, ya que, aparte de tener que tirar de un cambio automático con convertidor de par, no dispone de tracción total ni de autoblocante.

La caja de cambios automática de seis relaciones, con posibilidad de ser accionada por medio de levas tras el volante, funciona a la perfección, tanto en una conducción relajada como deportiva, pero en los tiempos que corren se echa en falta una de embrague pilotado. Además, sus desarrollos de cambio son más bien largos, no pudiendo sacar todo el partido que su impresionante propulsor daría con unos más ajustados a su potencia.

A pesar de ello, en todo momento rodamos con una reserva de potencia bestial. Basta con presionar el acelerador y nos quedaremos literalmente pegados al asiento. Da igual a qué velocidad rodemos, la capacidad para aumentarla es inagotable.

Con todo el lujo
Todo esto hace pensar que, aunque estamos ante el Jaguar más deportivo de la marca, los ingenieros no se han olvidado del carácter lujoso de sus productos. En el interior nos encontramos con un habitáculo muy bien rematado que utiliza los mejores acabados y materiales que podemos encontrar en un automóvil actual, combinado con un equipamiento digno de una berlina de representación.

Además de esto, la comodidad a bordo es otro de los aspectos a destacar. En marcha no se escucha un ruido, ni mecánico ni aerodinámico, pudiendo rodar a ritmos endiablados con total confort y escuchando perfectamente una pieza de Mozart.

Las suspensiones adaptativas CATS que incluye de serie también juegan en este sentido un importante papel, combinando de forma automática unos tarados suaves y agradables en autovías con una firmeza de auténtico deportivo si forzamos el ritmo por una carretera secundaria. En el XKR este apartado se refuerza con unos amortiguadores un 38% más duros en el eje delantero y un 24% en el trasero. Las nuevas prestaciones han traído consigo un aumento en el equipo de frenos, heredando unos discos que crecen hasta los 355 mm, permitiendo una mejora en los datos de frenada y en la resistencia a la fatiga.

La habitabilidad es otro de los aspectos a tratar, ya que casi todos sus competidores no cuentan con plazas traseras y éste sí. Que quede claro que éstas son bastante limitadas si los pasajeros miden más de metro y medio, pero siempre es de agradecer poder utilizarlas en caso de emergencia. El maletero de 330 litros también ofrece un tanto en versatilidad a la hora de realizar un viaje de fin de semana.

Belleza sobre ruedas
Aunque ya lo hemos comentado, otro de los puntos fuertes de este deportivo es su estética exterior. En el caso del XKR, la deportividad se refuerza con las branquias laterales y las rejillas frontales en aluminio, tomas de aire en el capó, llantas de 19 pulgadas, pinzas de freno con el logotipo R, cuatro salidas de escape y un paragolpes trasero también de diseño exclusivo. Con todo esto, se ha ganado mucho en dinamismo, consiguiendo un resultado que no permite escapar ninguna mirada a su paso.

Creado y diseñado para los que buscan un auténtico GT y a la vez un coche muy cómodo y bien equipado para el día a día, el nuevo XKR se ofrece por 105.500 euros, una cifra sin duda al alcance de muy pocos, pero muy en consonancia con las prestaciones y exclusividad que le rodea.

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