16/10/2007
Rafa J. CID / Fotos: Jorge BRICHETTE
Los coches del WTCC: Seat León FR TDI, BMW 320d Coupé y Alfa Romeo 159 JTD
A veces, las marcas llegan a la competición para darse promoción, y luego construyen coches que de deportivos no tienen ni el aspecto. Así que, ni cortos ni perezosos, nos hemos puesto al volante de tres modelos de serie de los coches que compiten en el Mundial de Turismos, el WTCC. ¿Tienen de verdad algo que ver… incluso en sus versiones diésel?
Alfa Romeo 159 JTD
Antes de nada, como seguro te habrás dado cuenta, es el 156 el que compite en el Mundial de Turismos, no el 159, pero hemos acudido al segundo como continuador natural del primero, que ya no se vende.
Efectivamente, este modelo es un digno representante del que compite en los circuitos. Es una berlina de lujo en primer lugar, y por ello un coche suave, bien insonorizado y confortable, pero el reglaje de sus suspensiones, que son independientes en las cuatro ruedas, tiene un talante claramente deportivo. Si la firma intenta acercarse en calidad y boato a Audi, Mercedes o BMW, es a esta última a la que más se parece en lo que a chasis se refiere. Aun así, como verás en los comentarios referentes al 320d, la firma italiana no se atreve a llegar tan lejos como los alemanes, que verdaderamente apuestan por unas suspensiones bien firmes y todavía más inclinadas hacia la precisión.
El 159 es una delicia en terreno virado, y sus 4,6 metros parecen menos a la hora de manejarlo. La tracción delantera lo hace muy fácil de conducir –más que el BMW–, y como esbozaba, esa precisión y ausencia de balanceos pronunciados en su rodar sigue garantizando un elevado confort de marcha, que si bien no es el de un Mercedes, sí es el que esperamos en una berlina pensada para utilizarse para largos viajes.
Su motor es el 1.9 JTD, que genera 150 CV. Está realizado en aluminio, y tiene inyección directa por raíl común. Aunque nada más arrancar le cuesta ocultar que es diésel, la buena insonorización del coche nos lo hace olvidar enseguida, e incluso su sonido resulta particularmente interesante. En cuanto a su funcionamiento, es particularmente brioso, acorde con el talante del vehículo. Se nota todavía que Alfa fue pionera en los motores diésel de última generación.
Más cosas
Basado en cánones clásicos, el Alfa 159 es un coche elegante. Ha crecido mucho frente al 156, con lo que ahora su espacio interior es mayor: por tanto, brilla en este sentido frente a la competencia, pero no tanto entre los que son de su tamaño. Los hay que exprimen más los centímetros, también para el maletero, que ronda los 400 litros.
Dentro encontramos excelentes acabados, más cercanos a las comentadas firmas que mencionábamos líneas atrás que a los modelos generalistas, y hay muchos detalles de diseño que, con un toque retro, reinterpretan el pasado sin copiarlo.
En cuanto al precio y al equipamiento, podemos repetir lo mismo: más caro que Peugeot o Ford, más barato que Audi o BMW. En todo caso, su filosofía y refinamiento se acercan más a estos últimos. El airbag de rodilla para el conductor lo trae de serie, al igual que el ESP, siendo opcionales los faros de xenón, los automatismos en luces o limpiaparabrisas y el programador de velocidad, por ejemplo.