Subid al camión y poneos el mono. Vamos a ir turnándonos para que, sin que nadie nos vea, probemos todos el Evo IX. Sin aglomeraciones. Tenemos tres bidones de 50 litros para toda la prueba, así que nos va a llegar de sobra. Y el motor está recién montado, por lo que podremos rodar casi cuanto queramos antes de hacer la primera revisión. El coche acaba de salir del taller, está blanco, impoluto, así que no os asustéis si lo véis sin publicidad; corre lo mismo. Si acaso más, porque no lleva ni un sólo gramo de vinilo publicitario encima.
Bueno, ahora que ya tenéis el casco puesto y los arneses bien atados, vamos a probar el coche. Nos dirigiremos a unas pistas de tierra que hay aquí cerca, al lado. Vamos a ir calentando el coche por el asfalto. Es tan eficaz que ya empezamos a alucinar. ¡Y eso que las suspensiones son de tierra! Le notamos algo raro al coche, ¿verdad? Tira desde más abajo y, desde luego, el empuje es brutal. Bueno, en algo tendrá que ver la mano que se le ha metido al coche; el motor es nuevo, rediseñado por completo, y tan sólo se ha mantenido el trabajo de la electrónica que, por otro lado, ya era más que suficiente. Cierto, tira más. Bueno, tranquilos. Vamos a meternos en la pista de tierra. Está algo húmedo, pero no os asustéis. Para algo tenemos cuatro ruedas motrices, ¿no?
Mejores frenos
¡Buah! Al primer acelerón ya notamos que el coche tira una barbaridad. El par máximo lo entrega muy abajo y la potencia, yo diría que ronda los 400 CV. ¿Qué decís? Pues anda que la cifra de par... También me da que supera los 500 Nm, ¿no? A ver. Tenemos ahora una zona de enlazadas... ¡buff! Perfecto, no se mueve. Si acaso desliza un poquito de atrás y, corrigiendo con la dirección, en seguida lo llevamos al siguiente viraje. ¿Aquello es una paella? ¡Ups! Sí... ¡Frena! Bien, hemos frenado un poquito y quitado dos marchas. Ahora vamos en segunda, pero mejor metemos primera y comprobamos como se las gasta el Evo IX acelerando en curva. Bien, bien, bien, sale de maravilla, quizá demasiada potencia, ¿no? He notado algo distinto en los frenos: más eficacia. El pedal está durito, el tacto es excelente y no hay fatiga. Son unos nuevos AP Racing, 30 centímetros de diámetro.
Mejor suspensión
Seguimos acelerando. Eso sí, no creo que podamos meter quinta. La última marcha es más larga y está hecha así para aquellos rallyes donde las rectas sean la nota dominante. ¿Recordáis Écija y Cáceres del año pasado? Menudas rectas, hablamos de 230 km/h..., ¡para los valientes, claro! Bueno, el caso es que hemos conseguido mejorar un poquito la velocidad máxima, aunque no sea en las rectas extremas de esos dos rallyes.
Vamos a probar la suspensión. Hemos notado al coche muy neutro en las zonas rápidas, pero nos queda por saber cómo se comporta en lo más revirado y ratonero. ¿Nos vamos a la zona de saltos y badenes? De acuerdo. Vamos a dar la vuelta. Hay que bajar el par de kilómetros que llevamos de subida y después tomar la primera hacia la derecha, a la altura de las minas. Un momento. ¿Eso es nieve? ¿Y si subimos con el Evo IX a ver qué tal va allí?
Sólo tierra
Nos hemos equivocado. Aquí, el Evo, nada de nada. Las ruedas de tacos no pueden hacer nada aquí. Hace falta un neumático estrechito y con clavos. ¡A ver si conseguimos salir de aquí! Aceleramos un poquito. Bueno, lo hemos conseguido. Lo dicho, nos vamos abajo, ¿de acuerdo? Vamos a la zona de saltos.
En la unidad que probamos, la suspensión ha sido desarrollada por Tecnoshock en exclusiva para RMC. Este año se denomina RT 035, tiene mejor adaptación y se puede regular con sólo apretar y aflojar una pequeña tuerca. Ahí hay un salto, vamos. ¡Bien! Realmente se lo traga todo. Apenas nos ha dado tiempo a meter segunda, hemos levantado en torno a medio metro y la continuación es genial. No se nota apenas el momento de la caída, de no ser porque seguimos avanzando y continuamos con el gas abajo. ¡Una pasada! Además, el nuevo modelo ha incorporado una mayor superficie de protección en los bajos con la adopción de más kevlar y el refuerzo de prácticamente toda la superficie del vehículo.
¿Cómo lo habéis pasado? Seguro que tenéis ganas de ver a estos nuevos monstruos en acción. Por cifra de potencia, capacidad de tracción, reglajes de suspensión y prestaciones, los Evo IX de la Tierra se parecen más a un WRC que a los Evo IX de Gr.N que podemos ver en el Nacional de Asfalto. Estamos ya esperando a que lleguen las tierras de Guijuelo y poder ver allí a estas nuevas máquinas. ¡El espectáculo acaba de empezar!