Sin ser un modelo en el que Pardo haya hecho una fortísima inversión, el Impreza reúne todo lo necesario para convertirse en un modelo muy interesante. Basa su eficacia en la fiabilidad y en el buen equilibrio logrado entre prestaciones y mantenimiento. Este último es bajo, y como el propio Pardo nos ha dicho en más de una ocasión, él mismo ha mantenido el coche en su propia casa.
Motor: El propulsor del Subaru tiene una buena cifra de potencia y nos proporciona par en cualquier régimen. Es fácil de utilizar, pero al tener turbo te exige cambiar de marcha mucho para conseguir una eficacia extrema.
Frenos: No es, sin duda, uno de los puntos fuertes del coche, pero es obligado decir que son los que monta el Impreza WRX, puesto que los del STi no cabrían con la llanta utilizada para la tierra. En cualquier caso, las frenadas tampoco son brutales en esta especialidad, por lo que resulta más que suficiente para el vehículo.
Suspensión: Desarrollada por Barattero, es aquí donde menos "reformas" ha hecho el equipo de Pardo. Prácticamente está según ha venido del preparador, y se echa de menos tener conocimientos sobre el tema para poder adaptarla a las exigencias específicas de cada carrera. En nuestra prueba estaba con la configuración de Cáceres, nada que ver con el complicado terreno por el que nos movimos en Allariz.
Cambio: Se podría cambiar sin embrague, pero Pardo prefiere utilizarlo para así cuidarlo y evitar el desgaste del conjunto. La caja es una Hewland de cinco velocidades, y es agradable de manejar. Dientes rectos y una palanca que queda muy cerca de la mano aseguran un movimiento fantástico.
Seguridad: Esencial en cualquier coche, el trabajo de Barattero con las barras ha sido bueno. Están bien rematadas y dejan un aspecto bonito.
Estética: El Impreza es un coche bonito. En opinión de Pardo, mucho más bonito que el Evo, algo a lo que también se le puede sacar mucho juego a nivel de imagen. En cualquier caso, el alerón trasero de gran tamaño y la imagen agresiva seducen.
Mantenimiento: El ourensano apenas ha cambiado ruedas, pastillas y un turbo durante todo el año. Es clave cuidarlo y pasar despacio por ciertas zonas complicadas. La fiabilidad del piloto también es importante a la hora de extraer una valoración sobre las prestaciones del coche.