Tenía muchas ganas de probar el nuevo Renault Laguna por muchos motivos. Como otros tantos modelos, es un coche al que estaba realizando un seguimiento especial desde hacía ya unos años, prácticamente desde que se estaba gestando el proyecto. Y, como verás, una de las claves para que no me haya defraudado son sus cuatro ruedas directrices, que le confieren un comportamiento impropio de una berlina y lo ponen en lo más alto de su categoría en lo que a eficacia se refiere.
Dos chasis
El nuevo Laguna estará disponible con dos tipos de chasis: uno "convencional" de dos ruedas directrices (denominado 2RD), y otro de cuatro (4RD). Este último, en el que todas las ruedas giran cuando lo hace el vehículo, es una de las principales novedades y estará disponible únicamente con el acabado deportivo GT, que englobará dos motores, el gasolina 2.0 turbo de 205 caballos, y el diésel 2.0 dCi de 180 CV.
El Active Drive realiza una gran aportación fundamentalmente en tres campos: estabilidad, maniobrabilidad y seguridad. Para tener una estabilidad ejemplar, a partir de 60 km/h, las ruedas traseras giran en el mismo sentido y simultáneamente a las ruedas delanteras con un ángulo máximo de giro de 3,5 grados, que varía en función de la trayectoria. Por el contrario, para ganar en maniobrabilidad, a velocidades inferiores a 60 km/h, las ruedas traseras giran en sentido opuesto al de las ruedas del tren delantero.
Este sistema consta de un tren trasero que incorpora un sistema eléctrico que gira las ruedas sobre un eje flexible en forma de "H". Tiene unos pivotes sobre los cuales giran las ruedas, accionadas por unas bielas conectadas a un activador que se encuentra en la parte central. El dispositivo cuenta con unos parámetros de suspensión propios, tanto en los muelles, menos flexibles, como en los amortiguadores. El sistema está gestionado electrónicamente. La columna de la dirección cuenta con un sensor que comunica el ángulo del volante, y el tren trasero tiene un calculador que es capaz de comparar los valores angulares del volante y la velocidad con la que varían, detectando de esta forma posibles maniobras bruscas. En función de estos parámetros, el calculador ordena un determinado ángulo de giro a las ruedas traseras a través de un activador electrónico. El sistema es sumamente eficaz y rápido, ya que todas las reacciones del conductor se evalúan en tiempo real cada 10 milisegundos.
Nos ponemos al volante
Llega la hora de probarlo, ponerlo al límite y saber hasta dónde es capaz de llegar. En primer lugar probamos la versión de dos ruedas directrices (2RD). En ambos casos, realizamos la prueba del alce, un slalom y diferentes tests por carreteras de montaña. Con todos los ensayos que realizamos, ya podemos adelantar que la versión de dos ruedas directrices se encuentra por encima de la media. Los probadores oficiales de Renault nos comentaron que realizaron múltiples tests comparativos con los modelos más representativos de la competencia (Peugeot 407, Volkswagen Passat, Ford Mondeo y Mercedes-Benz Clase C), y el Laguna 2RD superó a todos, siendo el nuevo Mondeo el que más se acercó.
Cuando tocó el turno de probar el Laguna con el chasis Active Drive, lo pudimos comparar con un Porsche Boxster que Renault puso a nuestra disposición para realizar la prueba del alce, a 100 km/h. El único calificativo que encontramos para definir el resultado de la prueba es el de espectacular. El Laguna tiene el mismo comportamiento en el paso por curva que el Porsche. Y después de probarlo, me cuesta creerlo. El Laguna 4RD entra en las curvas como si fuera sobre raíles, no se descompone y reacciona con una estabilidad ejemplar, no vista en ninguna berlina del mercado que conozcamos.
El paso por curva rápida es sencillamente impresionante, y tienes que fijarte bien en el velocímetro para darte cuenta de la velocidad real a la que pasa por los giros. Cruzarlo es toda una experiencia, un poco extraña al principio, ya que no esperas que el tren trasero se coloque solo al momento. El Laguna 4RD es mucho más eficaz y rápido, vira más plano y es menos subvirador y crítico en situaciones extremas que el 2RD. ¡Soberbio!