viernes, 04 de julio de 2008 Buscar

Pruebas

Seat Ibiza Cupra TDI

11/03/2008

Rafa J. Cid

Seat Ibiza Cupra TDI

El Ibiza Cupra TDI es tan Cupra como la versión de gasolina. Así, sin medias tintas. De forma que esta unión de uno de los mejores chasis de la categoría con un motor de 160 caballos da como resultado uno de los deportivos diésel más interesantes del mercado.

El Ibiza Cupra TDI es tan Cupra como la versión de gasolina. Así, sin medias tintas. De forma que esta unión de uno de los mejores chasis de la categoría con un motor de 160 caballos da como resultado uno de los deportivos diésel más interesantes del mercado, capaz de llevarnos a 220 km/h o de pasar de cero a cien en 7,6 segundos. Cifras cercanas a los 230 km/h y 7,3 segundos del Cupra de gasolina –que tiene 20 caballos más de potencia–, pero manteniendo la que nos interesa bien alejada: su gasto medio de combustible es de 5,4 litros, por los 7,9 de su hermano de gama, nada menos que 2,5 de diferencia. Ah, y el precio es casi el mismo.

El comportamiento de su motor 1.9 TDI con inyección por conjunto bomba-inyector es peculiar. Corre a partir de las 2.000 vueltas, pero empuja de verdad un poco más arriba, como casi todos los diésel que rondan los 2 litros y superan los 160-170 CV. De manera que su elasticidad se sitúa a medio camino entre los diésel menos potentes, que lo dan todo en seguida, y los motores de gasolina exprimidos, que hay que subirlos mucho de vueltas. En todo caso, resulta fácil mantenerlo en el régimen adecuado, de forma que las respuestas son siempre muy contundentes a poco que prestemos atención a ello. El Ibiza Cupra TDI resulta muy gratificante a la hora de acelerar, y su motor permite una conducción deportiva en toda regla.

Chasis
Es una bomba. Sus firmes suspensiones llegan incluso a comprometer mínimamente el confort, lo que se nota sobre todo en calzadas en mal estado o en largos viajes, donde, además, resulta un poco ruidoso. Es el precio a pagar por tener el título de mejor deportivo diésel de su categoría. El Ibiza Cupra vuela sobre el asfalto, es muy comunicativo con el conductor y resulta poco filtrado, todo ello manteniendo el refinamiento habitual de su categoría, aunque modelos como el nuevo Renault Clio han subido el listón. Su agilidad es excelente, te hace disfrutar enormemente de la conducción deportiva y además resulta muy fácil de conducir, sobre todo por su trasera, bien amarrada al asfalto, una tradición que antes ostentaba casi en solitario y que ahora le han copiado casi todas las marcas.

Así pues, la idea de pasarse al gasóleo, la verdad es que tienta. Es muy interesante para ahorrar en el día a día y poder seguir visitando las carreteras de montaña, donde se desenvuelve como pez en el agua.

 

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