sábado, 04 de septiembre de 2010 Buscar

Seat León Cupra y Seat León FR TDi

Seat León Cupra: La deportividad sin comillas
El próximo 18 de julio se producirá la presentación oficial del León Cupra en el Salón del Automóvil de Londres. Se estima que su potencia final será de 240 CV, aunque los responsables de la firma quieren dejar todo en el aire hasta tal día. Por el momento, ésta es la única foto oficial del vehículo.

Seat León FR TDi: Emoción en versión
Los FR de la gama León no son sólo gasolina: está también disponible en versión a gasóleo, con motor 2.0 TDi de 170 CV a 4.200 vueltas.

Su chasis es casi idéntico frente a la versión de gasolina, con ligeras modificaciones para mantener el mismo comportamiento a pesar del mayor peso.

La caja de cambios con la que llega es manual de seis velocidades, y por el momento no se espera que incluya el DSG.
Su precio, 24.695 euros, es un poco más elevado que el de la versión de gasolina.

Pruebas

Seat León FR 2.0 TFSi DSG

04/07/2006

Rafa J. CID
/ Fotos: Claudio LUNA

Seat León FR 2.0 TFSi DSG

La firma española no podía olvidarse de la pelea de los nuevos GTi, que es la de los Golf, Mégane Renault Sport o Ford Focus ST. Con el FR de 200 CV da un paso más con respecto al anterior León TFSi en tal dirección, y sitúa su nuevo coche entre los utilitarios deportivos con más garra y menor precio a la espera del Cupra.

Ni Fanático Radical, ni Furioso Rabioso: el nuevo León FR es un deportivo equilibrado que permite una conducción ágil y dinámica, que hace disfrutar al conductor pero sin que por ello pague el precio de resultar demasiado brusco o incómodo para utilizar todos los días. Esa pureza de intenciones está reservada para el próximo León Cupra, que llegará en breve con 240 CV.

De esta forma, aunque los León convencionales pueden ser catalogados entre los coches más deportivos de su categoría, y el FR es superior en este sentido, este último se coloca en filosofía a la par que los comentados Renault Megane Sport o Volkswagen Golf GTI, pero no más allá: la dinámica es lo primero, pero no lo único. Diversión, polivalencia y sentido práctico pueden conciliarse de este modo.

Retoques.
La personalidad de los FR se marca con discretos cambios en su figura, entre los que destacan las nuevas defensas, con una amplia toma de aire en la delantera, con rejilla de nido de abeja, y el doble escape pulido abriéndose hueco en la trasera. Lateralmente los retrovisores han sido pintados en color plata, y las llantas de aleación de 17 pulgadas de serie también son exclusivas, al igual que las de 18 opcionales que monta nuestra unidad de pruebas.

Dentro también hay un ligero grado de personalización que se aprecia sobre todo en los asientos deportivos, que aseguran un excelente agarre del cuerpo sin incomodidad, y en los que han sido bordadas las siglas FR. Éstas también están en la palanca de cambios, que, como en los Astra más deportivos, adquiere ahora un tamaño descomunal, como para manos de gigante. Quizá sea muy masculino o tal vez dé sensación de robustez, pero no mejora la capacidad de uso de la palanca, más bien al contrario: los pomos de competición son mucho más pequeños y manejables. Aunque este pecado, además de muy pequeño, no se presenta en las versiones con cambio DSG, con una palanca más manejable y levas en el volante. Detrás del volante, forrado en cuero, vemos una atractiva instrumentación en color blanco, también única del FR.
Todo lo demás permanece como siempre, con una calidad de terminaciones y materiales que no se coloca entre los más destacados de la categoría.

Poder en el pie derecho.
El motor 2.0 TFSi sube ahora a 200 CV a 5.100 rpm, como en el Golf GTI, con un par máximo de 280 Nm disponible entre las 1.800 y las 5.000 vueltas. De inyección directa y turbo que forma una sola pieza con el colector de escape, posee admisión variable e intercooler... y suena muy bien.

En la práctica, el turbo apenas deja su huella subiendo marchas, es decir, la potencia se entrega de forma muy ordenada, logrando reacciones contundentes y suaves a la vez. Eso sí, la verdadera fuerza llega a partir de las 3.000 vueltas: por debajo no dice mucho, pero de la zona media del velocímetro en adelante es espectacular. En general, para este tipo de coches el turbo sigue siendo un estupendo aliado que hace innecesario rodar siempre cerca del corte y, aunque la zona caliente no es demasiado amplia –3.000 a 5.500 vueltas más o menos–, es muy fácil mantener al motor en ese intervalo.

De fácil pasa directamente a chupado si contamos, como en este caso, con la caja de cambios secuencial DSG. Al pisar el acelerador con fuerza, las marchas cambian tan deprisa y con tanto acierto que la respuesta es casi inmediata: la falta de contundencia a bajas vueltas es eliminada porque la aguja va allí donde más corre el motor, y salimos literalmente disparados. Velocidad y ausencia de errores en la inserción. Toda una garantía cuando se trata de conducir con eficacia.
Y si queremos más control antes de las curvas, basta con pasar al modo manual y con toques hacia delante y atrás controlaremos a la perfección las marchas que deseamos introducir.

Nunca antes un Seat había contado con un cambio DSG ni con levas en el volante, y eso que nos hemos repasado al dedillo los extras de la gama Panda por si acaso.

Chasis divertido.
Teniendo en cuenta que pocos utilitarios poseen el toque deportivo de la gama León, uno puede esperarse que el FR sea una verdadera tabla. Sin embargo, a esa radicalidad se acercará probablemente más el futuro León Cupra, que se va a presentar en el próximo Salón de Londres en julio. El FR prefiere, dentro de un destacable dinamismo y una amortiguación firme, un equilibrio entre agilidad y confort muy al estilo de los ya citados Ford Focus ST o Volkswagen Golf GTI, aunque siempre con el primero de los dos términos en primer plano. Como ellos, y no como todos sus rivales, cuenta con suspensión independiente en ambos ejes, McPherson delante y multibrazo detrás. En concreto, los muelles delanteros son un 12% más rígidos que la versión Sport Up, el amortiguador tiene un tarado específico y las barras estabilizadoras son de 23,6 y 21,7 mm.

Con ello no tiene pega alguna para ser utilizado en el día a día, y más si cabe teniendo en cuenta que tiene un buen maletero de 341 litros de capacidad y cinco puertas que parecen tres al estar sus tiradores casi escondidos.

En todos los terrenos nuestro protagonista se muestra eficaz, rápido y expresivo. En este último aspecto supera sin duda al Golf, que parece que va sobre raíles, aunque bien es cierto que a cambio de un poco menos de refinamiento en el rodar.

El León FR enlaza curvas como una anguila, e incluso su eje trasero colabora en este sentido mínimamente, aportando mucho dinamismo sin llegar a hacer el coche nervioso y enamorando a los conductores más expertos. Éstos se sorprenderán de este comportamiento de los últimos Seat, que rompe la tendencia de la casa en los últimos tiempos, muy alemana, a preferir coches estables a alta velocidad más que a baja. Para los que quieran una trasera casi inmóvil, basta con que dejen el ESP conectado, eliminando el peligro que antaño suponían los coches con una trasera viva en curvas largas y rápidas. Este elemento actúa cuando debe, dejando un poco de juego antes de hacerlo, y no para al coche al llevarlo a cabo.

En cuanto a los frenos, han crecido hasta los 312 y 286 mm, y se muestran tanto efectivos como ajenos al cansancio.

Si unimos este chasis tan eficaz y comunicativo con el explosivo motor, el resultado es un vehículo tremendamente divertido, bien deportivo pero sin radicalidad, válido para todas las carreteras y para todos los días.

Más novedades.
Los faros bixenón que dirigen su luz a la carretera teniendo en cuenta el giro del volante y la velocidad acaban de ser añadidos a la lista de opciones de la gama León. También se ofrece conexión Bluetooth, USB –para dispositivos de música MP3 o el iPod– y una clavija para que otros elementos tradicionales de reproducción puedan escucharse a través de los altavoces del coche.
Ya en lo que a dotación de serie se refiere, los FR cuentan con mucho equipamiento (como puedes ver en la ficha de características), lo que hace más interesante su precio, 24.300 euros con caja convencional, que serán unos 1.500 más con la caja DSG, aunque la cifra definitiva todavía no está cerrada. n
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