Con una treintena de equipos en liza, la última cita de la temporada no se reducía a un mano a mano entre Anglada y Termens, sino que pretendía ser, además, un avance de lo que puede pasar el año que viene, y se desvelaron algunos apuntes de futuro.
El duelo por el título se reducía a algo tan sencillo como la necesidad de ganar para Termens y la no obtención de punto alguno para Anglada. Toda otra combinación daría el campeonato al piloto de Vic, al que un solo punto le separaba matemáticamente del título, hiciese lo que hiciese su rival.
Además de los habituales, a la guerra se sumaba el tercero y más motero de los Hernández, Óscar, que con el Nissan Pathfinder T1 propiedad de Tot Curses acompañaba a sus dos hermanos, Fernando y José, con sus poderosos Montero, en la búsqueda de la victoria.
En una prólogo intensa y complicada, con un suelo algo rizado y constantes cambios de ritmo, era Anglada quien hacía bien los deberes y se colocaba en cabeza, seguido de un sorprendente Óscar Hernández que, minutos antes, nos confesaba su falta de adaptación a la poderosa mecánica del Nissan, después de seis años sin pilotar un vehículo de cuatro ruedas.
La sorpresa venía cuando, en esta especial tan "de piloto", Julián Vera se hacía con el tercer lugar absoluto y el primero de T2, batiendo a Termens por menos de un segundo, el cual rompía una transmisión delantera y doblaba una mangueta en una inesperada visita a la foresta.
Plaza tampoco completaba una buena actuación, al romper su cambio y tuvo otro "diálogo" con una piedra, por lo que, tras Termens, eran Vila, un rapidísimo Piñón y los dos Hernández, José y Fernando, los que se colocaban a continuación. Un recorrido de 90 km, a recorrer tres veces, con salida en Puerto Lumbreras y llegada tras más de diez kilómetros de acantilados y playa, iba a ser el escenario de esta definitiva contienda, y la imagen final de este Campeonato de España.
Óscar sale a tope
Confirmando nuestras especulaciones, el motard Óscar Hernández comenzaba sorprendiendo, al marcar unos cronos espectaculares, aunque mediado este primer sector se quedaba sin frenos y tenía que realizar más de la mitad del mismo mucho más despacio, y asumiendo muchos riesgos. La primera plaza la heredaba su hermano José, por delante de Vila, que al parecer confundía el recorrido y acortaba algún kilómetro, por lo que terminaba por delante de su compañero de equipo, Anglada. Termens era quinto, nuevamente sin errores, por delante del primer local, Viudez, que con un voluminoso Patrol estaba marcando tiempos muy meritorios y lograba imponerse a Vera, segundo de T2 tras Termens, mientras que el Toyota Hi-Lux de los hermanos Blanco estaba por delante de uno de los favoritos, Fernando Hernández, muy retrasado por quedarse empanzado a poco de la salida y perder varios minutos. Otro retrasado era Vendrell, mientras que Rafa y José Luis Palacios abandonaban al romper su subchasis en los últimos kilómetros de especial.
En la segunda pasada, y con sus frenos ya reparados, el más rápido era Óscar Hernández, aunque en la general Anglada, el segundo más rápido, se colocaba en cabeza del rallye por delante de él, gracias a su regularidad y su planteamiento conservador para alcanzar el título.
La tercera plaza era para Fernando Hernández, en plena remontada, por lo que en la general ascendía varios puestos. Termens seguía con su impecable línea, y era cuarto por delante de un José Hernández netamente conservador, que mantenía la tercera posición en la general al ver que Vila se quedaba sin tracción delantera, "palmando" mucho tiempo pero ofreciendo un recital de cruzadas, siendo casi alcanzado por Termens y por Vera, que seguían siendo los más rápidos en T2. En este bucle abandonaba Plaza, con los espárragos de una de sus ruedas arrancados, y Blanco y Puebla con un problema de cambio, mientras el equipo "Palacios Jr.", Alejandro y Germán, recuperaban parte del tiempo perdido en el primer sector por culpa del turbo.
La tercera pasada era acortada en cerca de 30 km. Anglada se sentía cómodo y muy a gusto con el coche y el recorrido, y se dijo: ¿Para qué dejar escapar una victoria por un título? Sobre todo tras saber que Termens no podría alcanzar aquella victoria necesaria para obtener el título.
Así que el piloto de Roamsa batía en más de un minuto a Óscar y celebraba su título desde lo más alto del cajón, dando así el galardón de campeón de España a su copiloto, Enric Oller.
En este tercer bucle nadie de los de cabeza sufría problemas importantes, aunque tanto José Hernández como Vila, que eran tercero y cuarto de la general, se caían más abajo, penalizados por sendos recortes en el recorrido, lo que daba a Termens el tercer lugar del pódium. En T2 la irreprochable carrera de Termens y Pascual les daba el subcampeonato, el título de T2 y bastantes subcampeonatos más, así como el premio a la regularidad y la constancia, en una categoría "inferior" en la que Vera se colocaba segundo, aunque Vendrell, tercero en T2, ha sido el piloto más regular, al lograr terminar puntuando en todas las carreras de este campeonato.