Y es que los dos pilotos españoles partían con opciones reales de victoria. En primer lugar, por estar involucrados con los dos equipos más potentes, los que más medios desplazan, y sobre todo, los que mayores presupuestos manejan. Pero, al final, la ley del desierto es muy dura, y en el caso de Carlos Sainz, sólo unos problemas eléctricos (que le hicieron perder en torno a siete horas) pudieron estropear sus opciones reales de victoria, o cuando menos de estar en posiciones de podio.
El caso de Nani Roma es similar pero, sin embargo, los problemas fueron viniendo poco a poco. Pinchazos que le hicieron perder muchas horas, problemas con el embrague, un inexplicable vuelco... En definitiva, muchas penalidades en una prueba en la que cada minúsculo problema se magnífica hasta el extremo. Al menos, en el caso de Roma, le queda el consuelo de que su equipo ha logrado la victoria y, por ello, han podido dedicarle la victoria a Henri Magne. También, por supuesto, el perfecto acoplamiento con Lucas Cruz, su nuevo copiloto. Sin embargo, para los alemanes de Volkswagen la decepción ha sido grande: se han quedado como auténticos reyes del desierto, por victorias de etapa, pero tanto el turbo de Giniel De Villiers como los problemas de Sainz hacen pensar en un mejor retoque técnico para próximas ediciones. Al fin y al cabo, aunque el Touareg ha evolucionado mucho en los últimos meses, siempre se deben aprender cosas de estos errores.
El touareg
Además de ser el nombre comercial del vehículo de Volkswagen, el verdadero touareg del desierto es, sin duda, Stéphane Peterhansel. Hombre tímido y reservado, trabajador incansable y perfecto conocedor del continente africano, el francés ha acumulado este año su tercera victoria en coches, y en total atesora ya nueve triunfos en esta prueba, contando las que logró en motos. "No me preocupa no haber ganado ni una sola etapa", nos contaba el francés. "Cuando gané mi primera prueba en África, en motos, tampoco lo hice, y allí aprendí que lo importante, cuando te marcas un objetivo de este tipo, es ganar en la clasificación general". Todo lo contrario que ha hecho Volkswagen. Ha logrado 10 de las 14 etapas, pero esto no les ha servido para estar arriba. De hecho, tras Peterhansel y Alphand, hemos de situar al también francés Schlesser, completando así un trío de galos que, sin duda, enorgullecerán más que nunca a nuestros vecinos del Norte. Casualmente, el primer Volkswagen ha sido el de Miller, uno de los que menos ha brillado en términos absolutos. Pero habrá que detenerse también a valorar el inmenso mérito que tiene Jean-Louis Schlesser, con su buggy de tracción simple, a la hora de estar en "la pomada".
Por delante
Los miembros del equipo X-Raid, por su parte, han tenido en Nasser Al-Attiyah a su principal representante, que ha conseguido terminar en sexta plaza. Kleinschmidt fue decimoquinta y Monterde terminó un puesto por detrás de la alemana. Cierto es que el objetivo era otro, pero si valoramos que Roma no tuvo la suerte necesaria para pasar de la decimotercera plaza, en toda una estructura oficial, entonces quizá el puesto del tercer español en la cita gane muchos enteros
De la "armada española" en coches, que era de 30 equipos en la salida, 20 llegaron a meta, destacando, además de los anteriormente mencionados, a Javier Arenas, que acabó en la posición número 42 con su Bowler a pesar de problemas sufridos en la penúltima etapa; Albert Bosch, 48º con su Mitsubishi L200, y Xavier Foj, del equipo oficial Toyota España, que terminó 51º.