Raid
Aunque las apuestas en este apartado se dividían entre Termens, González y Gismero, pronto el "Mitsu" amarillo de los madrileños se cargaba con un serio hándicap, cuando en la Superespecial del Jarama se paraba y no lograban terminarla, por lo cual se les aplicaba la penalización máxima, de 30 minutos, para continuar en carrera; los otros quince integrantes de esta disciplina sufrirían diferente fortuna a lo largo de la carrera.
No obstante, los abandonos no afectaron mucho a los pilotos de cabeza, pues Termens, como es obvio, además de su victoria absoluta se llevaba el máximo galardón de los españoles, seguido de González y un Gismero implacable que se supo sobreponer a la penalización antes mencionada, dando los tres un buen puñado de puntos a los del diamante en el Campeonato de España de Marcas. El futuro pinta bien para las L-200, que tendrán mucho que decir, pues mientras estuvo en carrera la de Plaza (que en esta carrera ejercía de proto para ser utilizada en próximas ediciones), anduvo sorprendiendo a todos por sus prestaciones.