Con una sola temporada en competición, los hermanos Hernández han llegado a la Nissan Challenge mandando. Salvo la segunda plaza, obtenida meritoriamente por Meura y Dantinne, Fernando, José María y Óscar se han llevado al domicilio familiar los trofeos de esta Copa monomarca.
Esperto y Martins comenzaban mandando en su tierra, como era de esperar, ya desde la prólogo, imponiéndose en “terreno conocido”. En la primera jornada su dominio era absoluto, pero la suerte no iba a estar del lado de los pilotos locales, ya que al final de la segunda jornada ambos llegaban a la meta con una ballesta partida que les hacía perder bastante tiempo, a lo que se sumaba una penalización a Martins por perder las ruedas de repuesto.
Esto dejaba la guerra abierta entre “la familia” Hernández y Recuenco, pero el piloto manchego rompía un amortiguador al final de esa etapa, que reparaba sin mayor problema, y otro al principio de la última, que le obligaba al abandono. No obstante, Fernando siempre fue primero tras los problemas de los portugueses y Meura se imponía por sólo cuatro segundos a José María y por algo más de medio minuto a Óscar en un campeonato que está muy cerca de ir a manos de Esperto.