Seat y su director de Competición por entonces, José Juan Pérez de Vargas, crearon a finales de 1980 la Copa Panda de Rallyes. Se trataba de un certamen promocional elaborado para ofrecer a los jóvenes de la época un primer escalón para acceder a la competición en la especialidad de rallyes. La primera edición de este campeonato la ganó Carlos Sainz, quien al año siguiente, en 1982, pilotó un Seat Panda Gr.2 que la marca había desarrollado para premiar al ganador de este certamen.
Tras varios años de éxito, Seat cambió su Copa Panda por la Marbella, un certamen que estuvo activo en el Nacional de Tierra durante ocho años, disputándose además diversas Copas Regionales e incluso alguna edición encuadrada dentro del Nacional de Asfalto. Más tarde, Seat la sustituyó por sus Copas Ibiza, tanto de Asfalto como de Tierra, último paso de la marca en los rallyes antes de desembarcar en circuitos con la Copa Seat León.