El 911 "gallego" ya nos sorprendió en Alicante. Allí, a máquina y piloto les vimos casi de todo. Sergio Vallejo dio el do de pecho por los tramos alicantinos, pero él mismo reconocía que le faltaba un poquito más para tener por la mano el "sentío" y poderío de los 450 caballos de un motor bóxer, con toda la potencia en las "patas" traseras.
Y para demostrar lo mejor de tan buena conjunción entre jinete y montura hubo que espolear al "jaco" desde el primer tramo. No obstante, las apuestas estaban muy repartidas entre la tracción cuatro si llovía y la ligereza de un C2 al que este recorrido, con un trazado serpenteante, con fuertes subidas pero también con impresionantes bajadas a tumba abierta, situación que podía complicar la existencia a los hermanos Vallejo.
Y hablamos de esta parte y de esta guerra, porque en el rallye grancanario había numerosas batallas entre el certamen nacional, el Europeo, el Regional, etcétera, y como triunfador absoluto por tiempo total era muy difícil que alguien pudiera quitarle la victoria a Luis Monzón y su Peugeot 206 WRC.**
Pero como decíamos, ése era otro campo de batalla. El que nos interesaba como Campeonato de España se inició con la victoria de Sergio Vallejo sobre Miguel Fuster y Armide Martín en la primera cronometrada, Moya-Fontanales, para poco después al llegar al segundo tramo, Valleseco, el más largo del rallye con casi 22 kilómetros, encontrarnos con el diluvio, que puso a casi todos los participantes en una situación harto delicada. Aquí, por 2"6 ganaba Miguel Fuster a Sergio, pero el alicantino no lo pasaba nada bien: "No veníamos preparados para esto, he ido sufriendo con el tren delantero todo el tramo y en no pocas ocasiones hemos estado a punto de...".**
Lo mismo nos comentaba Vallejo, al que le pareció muy delicado llegar al final en esas condiciones, sobre todo cuando los neumáticos no eran los que tocaban. Y es que prácticamente todos montaban seco y tan sólo algunos pudieron permitirse montar mixtos sobre la marcha, para paliar el aguacero que caía. Puras comentaba que había ido "esquiando", y que le había faltado poco para salirse en dos ocasiones, y Vinyes que patinaba tanto que parecía que había aceite, siendo al que más afectaba la ausencia de neumáticos apropiados.**
Cuando se pasaba por Arucas, y tras el primer bucle, se llegaba al parque de trabajo. Vallejo seguía manteniendo el liderato, pero tenía muy cerca de él a Fuster, Armide y Puras, ya que entre el de Lugo y el de Cantabria no había más de siete segundos, mientras que Basols, que por entonces precedía a Vinyes, quedaba un poco más rezagado. A partir de ahí venía ya toda la saga Mitsubishi.**
En la otra guerra, Luis Monzón era dueño y señor, mientras que Juha Kankkunen había abandonado tras el primer tramo por un calentamiento del motor.**
Vallejo galopa
En tan sólo algo más de los nueve kilómetros y medio de Moya-Fontanales, la caballería del 911 dejó claras sus intenciones cuando al piloto del Fiat, bien es verdad que no muy satisfecho con los reglajes de su S2000, el Porsche le castigaba con más de un segundo por kilómetro. Un tramo éste en el que Vinyes se portó, tanto como en el segundo paso por Valleseco hicieron Fuster y Puras en su intento de acercarse a Vallejo.
Terminado el segundo bucle y llegados a este punto, el rallye estaba muy, muy abierto. Otra cosa es lo que pudiera pasar en los tramos que seguían, con exigencia de mucha potencia, como Agüimes y San Bartolomé de Tirajana. Y la "venganza", o la ventaja, en estas dos cronometradas, Vallejo la sirvió fría, pero que muy fría, dejando la diferencia al término de la primera etapa en 17" del lado del Porsche.
En cuanto a la escuadra Mitsubishi, Jesús Puras tenía ya las cuentas muy claras en relación con sus rivales más directos con la misma marca, ya que el hueco establecido entre Armide Martín y Josep Basols, que había tenido un pequeño percance en el tramo de Agüimes al salirse recto en una derecha impactando contra el guardarraíl, le retrasaba. Pero el de Santander tenía que cuidarse de las intenciones de Vinyes, que tras perder mucho tiempo en el segundo tramo del rallye venía en franca recuperación.
Vinyes, out
Así las cosas, y con una diferencia de unos trece segundos, el piloto andorrano no iba a tirar la toalla. Con la historia de los diferentes rallyes, Vinyes y Vallejo tenían que esperar a que salieran por delante de ellos no menos de 35 coches. Uno de éstos tuvo un incidente y hubo que cortar el tramo, lo que supuso que Vinyes estuviera parado en la salida casi media hora antes de la reanudación. En conclusión, los neumáticos del C2 se enfriaron y en un apoyo el coche perdió todo el grip, terminando en un golpe en la parte delantera derecha, a resultas de lo cual dañaba un trapecio que le llevaba al abandono. En ese momento para Puras la presión, y a poco del final, se había acabado, viendo ya el podio muy cerca.
En cuanto a Fuster, también se planteó atacar a Vallejo, que tuvo una espectacular librada con la quinta insertada en el antepenúltimo tramo. No obstante, y cuando el de Benidorm vio que sin correr riesgos no podía con el de Meira, optó por asegurar el segundo puesto y, sobre todo, el liderato del campeonato.
Buen resultado también el de Sergio Pérez, que sin mayores complicaciones y tras una actuación muy regular conseguía la sexta posición, precediendo a Benjamín Avella, a Alfonso Viera y a Víctor Delgado, con serios problemas con la caja de cambios durante la primera etapa. Hubo que destacar, cómo no, el resultado de un coche exclusivo por su combustible (bioetanol), caso del Ford Fiesta de Heriberto Godoy, que con una carrocería de urgencia y menos pesada, podía haber estado más arriba.
En cualquier caso, y en un rallye nada fácil como el de Gran Canaria, los tramos o te hacen grande (Vallejo), te mantienen (Fuster), te relanzan (Puras) o pasan factura (caso de Vinyes). Lo importante es que tras lo visto en este inicio de temporada, por la que no se daba un céntimo de euro, el Nacional de Asfalto se haya relanzado por sí solo, lo que no evita ciertas suspicacias de algunos contrincantes en torno al poderío del Porsche. No obstante, todos esos rivales están a la espera de cómo se moverá el 911 de los Vallejo por los rallyes del norte, léase Cantabria, Galicia y Asturias, que es donde se decidirá el certamen. Si por una u otra causa el coche alemán sigue en los primeros puestos, penalizarlo en sus prestaciones no dejaría de ser en cierta medida una aberración.