No hace falta que os paséis dos horas en el avión para vivir lo sucedido en la segunda y la tercera cita del Nacional de Tierra. A ver. Tomad aire. Tres, dos, uno… ¡listo! Estamos en Lanzarote, la más Oriental de las islas del archipiélago canario. La configuración de los tramos es curiosa, extraña y, por eso, novedosa. Especiales con muchos cambios de rasante y un piso mezcla de tierra y arena, con lo que ello conlleva en cuanto a agarre y motricidad. Además, muchos pilotos se "quejaron" de lo complicado que es guiarse en un terreno que no tiene nada de vegetación y que parece prácticamente una estepa, sin referencias claras. Pero, salvando algunos problemas, la impresión general fue buena.
Con todos estos factores, quizá nadie contaba con que un chico llamado Samuel Lemes estuviera rodando tan bien, con un coche que, por otro lado, ya no está al mismo nivel que los Evo IX. Desde luego, el mérito de Lemes es enorme, desde el mismo momento que se pone a los mandos de un coche vetusto. Pero el lanzaroteño quiso medirse y saber dónde estaba exactamente, después de un 2006 que, como campeón, fue ciertamente para olvidar.
Pons, favorito
El rallye comenzó ya con muchos abandonos, como el de Nani Roma, que rompió su diferencial ya en el primer tramo. Roca sufrió idéntico problema. Mientras tanto, Pons dejó claro que quería mandar, y por ello marcó el scratch ya en la primera especial. Pero en la segunda tuvo a Lemes como máximo rival, arrebatándole el liderazgo de forma provisional. Pronto recuperó Pons el liderato, aunque nadie esperaba que pudiera perderlo. Fue en el tramo 7 cuando el catalán perdió la victoria, algo que ya parecía prácticamente seguro. Pons impactó contra una piedra y dañó partes del sistema de lubricación del motor (filtro, cárter...), lo cual provocó que se encendiera la luz de presión del aceite. Finalmente, Pons tuvo que abandonar con problemas en el motor y también en la caja de cambios, un mal que, por otro lado, afectó de forma masiva a los coches de RMC como el que llevaba Pons. Parece ser un defecto de fábrica de Romtec, proveedor del leonés. El tratamiento de congelación de las piezas del cambio parece hacerles frágiles a la hora de soportar el incremento de par que han experimentado los Evo en los últimos tiempos. Para entonces, Pardo ya había tenido posiblemente uno de los sustos más gordos de su vida. A más de 188 km/h, sufrió un vuelco que plegó su coche, aunque ni él ni Dani, su "copi", sufrieron daños, posiblemente gracias al HANS. Una pena, porque el ourensano estaba rodando entre los cinco primeros.
Solà, por derecho
Así las cosas, Dani Solà se hizo con la primera plaza el sábado. Pons tuvo problemas en una piedra concreta, un lugar en el que Solà también lo pasó mal, aunque con mejor suerte: su protector de cárter aguantó el envite, aunque de todos modos resultó dañado. Vinyes tuvo problemas mecánicos en esta jornada del sábado, teniendo que pegarse con Yerai Lemes para lograr el tercer puesto. Y es que, si bien Samuel Lemes se lució ya desde el sábado, su hermano Yerai no se quedó atrás con otro Evo VI. Estos dos chicos lanzaroteños fueron la auténtica revolución de la prueba. Y si Samuel no ganó, quizá haya que pensar en un trompo que le hizo perder en torno a 20 segundos. Solà le ganó por menos de 14".
El domingo, Pons no pudo salir, porque su motor resultó ciertamente dañado tras el envite del sábado. Quizá Solà pensó que sin Pons sería más fácil, pero realmente había que contar con el "factor Samuel". El piloto local no quiso perder la oportunidad de encumbrarse en su propia casa, ante su gente, con su público de fondo. Dominó con cierta claridad, aunque un potente Roma comenzó mandando en el segundo rallye. El piloto oficial de Mitsubishi mantuvo por lo tanto un bonito duelo con Dani Solà por la segunda plaza. Éste, además, tuvo que pelearse con la mecánica, con un caprichoso cubrecárter que en su equipo tuvieron que enderezar con ayuda de un camión y unos cuantos martillazos; ¡Nada menos! Ambos, Solà y Roma, dieron casi por imposible el cazar a Samuel, mientras que detrás, de nuevo Vinyes y Yerai Lemes luchaban por una posición, en este caso la cuarta. Pero también se unió a la lucha Villanueva, que estuvo más afortunado que el sábado, cuando se salió un poquito. En este domingo que estamos contando, Villanueva pinchó, mismo mal que igualmente afectó a Vinyes. Problemas tuvieron también hombres como Jorge García o Joan Roca, con el cambio roto, y un Leo Sabán que se salió a una zona de arena y tardó algunos minutos en poder regresar a la pista. Cuando lo hizo, oyó un ruido extraño y decidió parar, al parecer con problemas de lubricación.
Mencionable es también la buena actuación de Eduard Pons, que firmó un quinto puesto el sábado y un séptimo el domingo, dando además el toque de color con su Subaru Impreza. La regularidad se ha aliado con él y está dispuesto a demostrar que tiene suficiente capacidad como para estar entre los mejores. Castro, Burgos o Pou estuvieron en la línea de llegada del domingo, mientras que el sábado hay que anotar la buena actuación de Willy Villanueva, venciendo en el Gr.N. El domingo, dicho honor correspondió a Joan Riberas, aunque bastante retrasado con su Impreza. Así las cosas, nos vamos de Canarias, adonde el campeonato no venía desde 2002 (en Fuerteventura), con Solà como sólido líder con 82 puntos, y Lemes con 57, aunque sin la certeza de saber si el lanzaroteño seguirá el certamen. Vinyes, con su mala suerte y todo, es tercero.