Si inicialmente de algo no estaba escasa esta 45ª edición del Rallye Príncipe de Asturias era de morbo. Primero, por ver dónde se posicionaban los pilotos españoles en relación a los del IRC, y también qué podría pasar con la participación de Vallejo con un S2000, o lo que es lo mismo, a qué altura podría estar el lucense en relación a sus rivales con coches teóricamente iguales.
De lo primero, rápidamente nos percatamos, de que unos estaban en la Primera División y los nuestros en la Segunda. Que Basso, Vouilloz y Loix pusieran en tan sólo dos tramos tierra de por medio con Quique Ojeda, Fuster y Monzón nos dejó confundidos. De lo segundo, de que Vallejo no lo iba a tener tan fácil para estar con sus rivales del Nacional, también. La verdad es que en el primer día de rallye las cosas no estaban para bromas. Lluvia, barro y asfalto muy sucio en general, sobre todo en las segundas pasadas, hacían comprometido el estar sobre la carretera. Comprometido para algunos, porque ni a Vouilloz, ni a Loix ni a Basso les dolieron prendas para asumir el estado del asfalto e ir a por todas desde el primer tramo, que se anotaría el italiano de Fiat. Sorprendente fue en este tramo el crono de Alberto Hevia, a algo más de 6 segundos de la cabeza.
Por rivalidades vecinales, la segunda especial, Pajomal, importante por sus cerca de 30 kilómetros, fue anulada, y a la espera de que se hiciera la segunda pasada, Basso parecía asegurarse el liderato tras Muncó.
De nuevo en Pajomal, el rallye cambió de signo tras el excelente crono de Vouilloz, que se adelantaba a Basso y Loix, mientras que tras ellos Ojeda era el primer nacional, con Solà muy cerca y Alen, Monzón, Fuster y Vallejo por detrás, los cuatro en 5 segundos. En tres tramos, las diferencias de la cabeza con Ojeda eran ya muy importantes, dejando claro que en esta cita asturiana íbamos a ver dos rallyes.
En Valdebárcena, Vouilloz seguía por delante de Basso, con un Ojeda que superaba a Loix y quedaba a no más de 4 décimas del italiano, evidenciando que la presión de Solà hacía correr al de Cantabria.
Tras el segundo parque de asistencia, las posiciones se clarificaban cada vez más, hasta que Basso empezó a atacar y recortar tiempo a Vouilloz, para llegar al término de la primera etapa empatados al minuto, al segundo y a la décima, mientras que Loix, que había tenido problemas con la dirección asistida en dos tramos, se quedaba ya un tanto descolgado. Mientras, Solà, que sí bloqueaba puntos en el campeonato, había dado cuenta de Ojeda, para llegar al final del día 9 segundos por delante. También Fuster se recuperaba de un amanecer difícil y daba cuenta de Alen y Monzón, que lo estaba pasando francamente mal. Entre los Grupo N, Hevia se situaba por delante de Lemes y Pedro Burgo, que a su vez precedía a Vinyes, Márquez y Cima. Entre los abandonos, Bettega se había retirado en el tercer tramo, mientras que el rápido portugués Magalhaes lo hacía en el cuarto, con el motor de su 207 roto. Desafortunadamente, también hubo que contar con la retirada de Óscar Garre, que empezó con mucha prudencia para poco a poco ir centrándose. La pena es que en una zona sucia patinó y se salió un poquito, quedando enganchado en la cuneta, y aunque sin daños, no encontró espectadores para que le devolvieran al asfalto.
Basso presiona
La segunda etapa empezó a partes iguales entre Basso y Vouilloz, pero entre Argame y La Nueva el italiano decidió apretar, adelantándose al francés por cerca de 20". Aparentemente, en el coche de Kronos no había mayores problemas, pero a Nicolas Vouilloz no parecía preocuparle, aunque, no obstante, conforme el rallye se acercaba al final apreciamos cierto ataque del galo, reduciendo la diferencia a 12,2 segundos, insuficientes para arrebatarle la victoria a Basso. A esas alturas, Dani Solà había abandonado, saliéndose de la carretera en una izquierda que patinaba mucho y cayendo barranco abajo.
En el Nacional, y con Solà fuera, Ojeda mantenía una abultada diferencia que superaba el minuto largo con Fuster, quien a su vez se despegaba de Luis Monzón, que tampoco tenía nada claras las intenciones sobre Vallejo, que Sergio sí tenía y que no eran otras que el ir a por el de Santa Brígida. Vallejo apretó, ganando a Luis en el penúltimo tramo, lo que debió trastocar a Luis, que en la última especial daba un toque, dañando la suspensión trasera, lo que irremediablemente le llevó al abandono.
Abandonos que a última hora también alcanzaban a Yeray Lemes, como ya le pasara con los Ferrari, por causa de la rotura de un semieje. En cualquier caso, Lemes, que peleó posiciones con Pedro Burgo, nunca fue rival para Alberto Hevia, que ganaba la Evo Cup sin complicaciones. En cuanto a los Renault Clio, la carrera de Joan Vinyes fue la de siempre: ir rápido y no cometer errores, algo que tuvo su recompensa con el décimo puesto, justo por delante de Fran Cima, que en esta cita rodó con más seguridad y rapidez, destacando en la Clio Cup el abandono de Roberto Blach, tras un fuerte golpe. Entre los Nissan, de nuevo Sergio Fombona no tuvo problemas para terminar en cabeza, precediendo a Rubén Gracia.
En el Nacional, Ojeda recupera posiciones, aunque el vencedor del IRC 2007 nos confesó que en ningún momento vio la posibilidad de pelear con Vouilloz, Basso o Loix, con los que el año pasado se medía de tú a tú: "Es una cuestión de ritmo, de feeling, y la verdad es que no lo he tenido en ningún momento. Correr en España te hace acomodarte, y cuando vienen de fuera te das cuenta de lo que es y exige un IRC. Me sorprende además que los tres fueran tan deprisa en un rallye que no conocían y que sobre el papel han reconocido como nosotros. Cuando vi que no podía me centré en el Campeonato de España, aunque al final hemos estado a punto de no llegar cuando el coche se ha sobrecalentado y el motor se ha parado, y con suerte lo hemos podido meter en el parque cerrado empujando. Hemos terminado por los pelos".
En el IRC, la segunda posición de Nicolas Vouilloz le hace destacarse ya de una forma importante sobre Rossetti, Loix y Basso, que, eso sí, pugnan por el subcampeonato de un certamen del que quedan tres citas: Italia, Suiza y China.
En cuanto al Nacional, Sergio Vallejo, tras el abandono de Luis Monzón, recupera el liderato del campeonato de cara a un título que igual tiene que compartir entre Porsche y Peugeot, gracias al resultado de Asturias. No obstante, Sergio no da nada por hecho con rallyes que serán muy difíciles como sin ir más lejos el de Llanes. Tampoco lo da todo por perdido Ojeda, que tendrá que estar muy pendiente de sumar el máximo en las citas que quedan, en las que por supuesto también cuentan Fuster y Monzón, es decir, que nada hay cerrado por ahora y antes de Llanes, que será en quince días. En cuanto a las Copas de Promoción, también están muy apretadas las clasificaciones del Desafío y la Suzuki, que no acudirá a Llanes. En el Grupo N, Hevia gana terreno, y entre los GT, no hay rivales para Vallejo.