¿Qué le parecen los cambios que se han introducido en el Nacional de Rallyes, como por ejemplo la entrada en escena de los vehículos Súper 2000 y GT?
La entrada de estas dos categorías se ha realizado siguiendo un esquema lógico. Los Súper 2000 son la nueva categoría de la FIA, a la que se deja participar para seguir esta reglamentación internacional, ya que son los coches de moda, y en el caso de los GT se ha abierto el campeonato a nuevos coches para incrementar el número de participantes, que pueden dar colorido y competitividad al campeonato.
¿Qué opina de las nuevas restricciones en los reconocimientos, que permiten sólo dos pasadas y reducen el formato a un día?
Se trata de un compromiso, ya que si es cierto que además de reducir las molestias a los vecinos, puede resultar más barato para los pilotos, perjudica a aquellos que no conocen los rallyes, es decir, a los pilotos jóvenes. Yo habría seguido dejando tres pasadas.
¿Le parece una buena idea la apuesta por la creación de una categoría diésel? ¿Cómo se debe promocionar esta división?
Me parece positivo, puesto que la Federación, con buen criterio, ha dado una posibilidad más para ampliar el abanico de coches admitidos. Ahora bien, la respuesta tiene que ser de los participantes y de las marcas.
¿La entrada en escena de los clásicos es una buena idea?
Está claro que el Nacional está en crisis porque las marcas no compiten, y abrir el panorama de los coches que pueden participar es una de las medidas que pueden hacerse para revitalizarlo.
¿Qué mejoraría del Nacional de Rallyes?
Hasta ahora la Federación había seguido una línea de continuidad estricta a los reglamentos FIA, y por primera vez ha abierto las normas para dotar al campeonato de mayor atractivo. Creo que a nivel reglamentario poco más se puede hacer. Yo incluso, o daría mayor libertad reglamentaria o limitaría mucho más las cosas por reglamento, dirigiéndonos a suministradores únicos en muchas piezas, que son las dos vías para reducir costes en el aspecto técnico.
¿Qué piensa de un certamen mixto, asfalto y tierra?
Yo creo que no iba a aportar más competencia al campeonato, quizá se reduciría el nivel de inscripción. Sería más caro, ya que al final habría que tener dos coches totalmente distintos. Creo que de momento los dos campeonatos tienen vida separadamente.
¿Cómo animaría a un joven a competir en rallyes?
Sin palabras, solamente creando una Fórmula de Promoción que fuera muy barata, muy competitiva, con un coche muy fiable y en la que tuviera ocasión de despuntar. Todo lo demás lo tiene que poner él.
¿Cuál cree que debe ser el papel de la Federación Española de Automovilismo a la hora de buscar soluciones a la falta de Copas de Promoción en rallyes?
Las marcas son empresas y meten dinero en un producto en el que pueden obtener una rentabilidad. Si gastan más de lo que reciben, se van, y ésa es la realidad que termina con las Copas. La Federación, a excepción de contactos puntuales que pueda hacer Carlos Gracia, poco puede hacer.
¿La presencia en los grandes medios de comunicación, sobre todo en televisión, es la gran asignatura pendiente de los rallyes?
Tanto los rallyes nacionales como los internacionales, necesitan un programa de televisión, con una periodicidad semanal y con un horario establecido. Todo lo demás, las marcas lo tienen cuantificado y su repercusión es muy baja. Necesitamos tener televisión y con un horario fijo.
El Rallye Shalymar no ha superado la preinspección del Nacional, y por lo tanto Madrid no tendrá un rallye del Campeonato de España. ¿Qué piensa de ello?
Es una pena, puesto que en Madrid hay medios y afición como para que haya un buen rallye. Pero está claro que no se puede conseguir algo así tan sólo con el empeño de unos cuantos aficionados. Un gran rallye en Madrid sería un éxito.
Al no entrar el Shalymar en el Nacional y abandonar el de Avilés el campeonato, el certamen se queda en nueve carreras. ¿Cree que es una cifra suficiente?
Creo que son pocas. Ahora a la hora de retener resultados, con siete, como en 2006, sólo se permiten dos fallos, y en el caso de que sean sólo seis, me parecen demasiado pocas. Creo que hemos ido a peor.
¿No debería la Federación velar por que en el Nacional de Rallyes hubiera un mayor reparto geográfico para poder ofrecer un mayor abanico promocional a las marcas?
La Federación no es un organizador, y si no hay entidades o personas que quieran llevar a cabo un rallye, ellos no pueden hacer nada. En Andalucía ha habido varios intentos de hacer un rallye y no ha cuajado. Ahora tenemos Cataluña, Levante, y todo el Norte, pero falta, al menos, uno en el Centro y otro en Andalucía.
¿Le parece que hay una crisis de organizadores en el Nacional?
Sí, creo que hay que replantear el tema para que los organizadores del Nacional puedan ganar dinero. Si no hay más organizadores que quieran optar al Nacional y sí que hay muchos de rallyes regionales, es porque el salto económico es tan grande que pierden dinero.
¿Cuál puede ser la causa del bajón de espectadores el pasado año en el Nacional: la presencia de coches poco espectaculares o la falta de equipos para luchar con la victoria?
Los coches que se han definido para competir por tratar de abaratar los costes, que luego se han mostrado además muy caros, no tienen atractivo para el público. Hoy en día, el competir con coches tan poco espectaculares, cuando los aficionados tienen vehículos de altas prestaciones para un uso diario, no ayuda nada. Para que haya público se necesitan equipos oficiales con pilotos de renombre, y además que sus coches sean espectaculares.
¿Cree que el automovilismo, en la especialidad de rallyes, está bien estructurado, en su base y en los certámenes regionales?
Hacen falta más Copas de Promoción, pero creo que la estructura es buena. El problema está en la relación coste-prestaciones y coste-repercusión. Hay que tratar o de ganar mucha repercusión o de reducir mucho los costes.