El ritmo de Xevi
Pons rodó de forma espectacular desde el primer tramo, algo que hizo que sus rivales tuvieran que fijarse en él como la referencia a batir. Solà fue el único capaz de estar a su altura.
La falta de competitividad del Impreza
El Subaru de Joan Vinyes lastró su actuación. El andorrano estaba visiblemente cabreado al ver que los tests hechos en Argentina no tenían aquí continuidad.
El bajo kilometraje
Más que de un rallye, tenemos que hablar de un rallysprint. Estaban previstos 90 kilómetros, pero problemas en el final del primer tramo hicieron que, finalmente, la cifra no pasará más allá de los 80 km.
La lucha entre preparadores
Que ha hecho que los Evo sean cada vez más competitivos. Calm y RMC mantienen una pugna que se traduce en impresionantes duelos en la pista, algo sin duda positivo para el campeonato.