Se lo dijo Diego Vallejo, su copiloto, "este rallye no es para nosotros". Llovera replicó, "¿cómo dices?". Vallejo es gallego, eso lo sabéis todos. A veces, dice más con lo que calla que con lo que habla. Pero es un tío sabio, sabe lo que hace y sabe por qué lo hace, lo ha "mamado" desde muy pequeño. Llovera le hizo caso. "¿Cómo me ves?", preguntaba Albert a cada uno de sus amigos. Todos le decían lo mismo, "aguanta, tío, aguanta ahí". Llovera hizo caso, se dosificó. El sábado fue segundo, detrás de un Monarri que se mostró inalcanzable con su Citroën C2. Pero sus rivales fueron cayendo. Domingo por un palier (y la caja tampoco iba bien), Bruguera por la caja (y se dio un golpe), Navarro casi se da un golpe (y casi se le incendia el coche) y Sevilla también abandonó. Buen rallye, por lo demás, de Busquets, tercero con un Ibiza.
Bruguera, bien. Tras el trabajo de los chicos de Mavisa en "reponer a punto" el coche de Bruguera, el catalán ganó en su categoría y Llovera se quedó segundo, obteniendo de este modo el liderato en el apartado de Dos Ruedas Motrices. Domingo, tercero justo a un suspiro del andorrano, está segundo en el campeonato. Ambos se jugarán el título en A Coruña. Son dos pilotos rápidos. Pero, sin ofender, ¡Llovera se mueve en una silla de ruedas! Es la primera vez que un discapacitado lidera un Campeonato de España. ¡Suerte para todos!