Las dos pruebas de invierno han dejado a Gronholm y a Ford líderes de Pilotos y Marcas y al Focus como coche a batir. México es el primer rallye "normal" del año y, desde luego, el bautizo sobre tierra del nuevo C4 WRC, donde por fin podremos comprobar si las prestaciones del Citroën son tales en todas las superficies. Subaru, por su parte, estrena el nuevo Impreza 2007, que no es más que una evolución del anterior, en el que intentan mejorar el errado camino que tomó el modelo 2006.
En cuanto a los MT, Stohl correrá sólo como OMV Kronos, mientras Stobart y Munchis completarán la escasa inscripción, que no llega al medio centenar de coches, de los que sólo catorce de ellos son WRC. Pero ojo al dato, de esos catorce WRC, nueve son Ford Focus WRC. Malcolm Wilson se hará otra torre en su castillo tras esta temporada.
Sordo quiere hacerlo bien
Dani Sordo se encuentra un tanto contrariado tras sus dos últimas actuaciones en Noruega y Suecia, donde no pudo luchar al nivel que él esperaba. Ahora intentará con todas sus fuerzas demostrar que su asiento en el segundo C4 WRC está justificado, aunque todo ello pase porque el coche sea, al menos, tan competitivo como el Xsara. Esperemos que no cometa ningún error por querer desquitarse cuanto antes de sus ejercicios sobre el hielo. Pons, por su parte, hará una parada hasta confirmar si disputa el Rallye de Portugal con el Lancer WRC o no.
Esta cita será puntuable para el Campeonato de Producción, con 17 inscritos, entre los que destacará el campeón de Estados Unidos y famoso piloto de motos, Travis Pastrana, que pilotará un Subaru STi Gr.N.
La prueba volverá a ser un desafío para las mecánicas, pues todos sus tramos se disputan a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, lo que propicia que la potencia de los motores se vea mermada. Esperamos volver a ver una lucha por la victoria entre Gronholm y Loeb, entre los que ojalá se meta Solberg. Después, veremos si lo de Hirvonen en Noruega fue un "flashazo" o volverá a pelearse con Atkinson, Stohl y Sordo.