No hubo más que esperar a que las dos cadenas de radio que retransmitían el rallye cantaran los tiempos de los primeros tramos del rallye, San Pedro del Romeral y San Roque-Lloreda, para asegurarnos de que, si no había algún incidente mecánico, Quique Ojeda iba a tener el Rallye de Cantabria por la mano desde muy temprano. Que en esas dos especiales le endosara a Sergio Vallejo más de 43 segundos lo decía todo, tanto como que a partir de ahí, aun sin dormirse ni bajar el ritmo, Ojeda bien podía echarse una cabezadita. En Alicante, se dio la fatalidad de una avería; en Canarias, nos confesaba que, por más que lo intentó, no pudo con Monzón, pero aquí no iba a dejar cabo suelto. Por ello, y con esa ventaja en tan sólo dos atacones, nuestra mirada tenía que ir obligatoriamente hacia los que le seguían.
Y ahí teníamos de nuevo a un Vallejo fenomenal, a quien no le quedó otra que secundar a Ojeda y, cuando menos, aspirar a un puesto en el podio. Pero ello no impidió que le viéramos con el coraje de siempre y arriesgando al máximo. Pánico daba verlo llegar al final del tercer tramo con esa brutal caballería a sus espaldas y cómo tuvo que pasarlo cuando el Porsche se le cruzó, haciendo un trompo de los que quitan el aliento. Suerte, mucha, es la que tuvo para no tocar nada, y por unos metros, aunque fuera marcha atrás, no cruzó la línea de meta en lo que muy bien pudiera haber sido un scratch, pues, si después de maniobrar tan sólo perdió 5,6 segundos, nos dejó muy claro el ritmo al que venía.
Cuando se llegaba al primer parque de trabajo en Torrelavega, también nos estaba sorprendiendo el buen hacer de Óscar Garre, que se situaba en tercera posición, por delante de Miguel Fuster. El piloto de Vigo había cogido un buen ritmo, mientras que el de Benidorm no estaba nada contento con sus primeros resultados. "Por si llovía, he aflojado mucho la barra delantera para ir mejor, pero sólo me he encontrado con algunas humedades", nos comentaba Miguel, que tras poner el coche en orden iba a intentar remontar.
Alberto Hevia, muy fuerte
Quien también estaba rodando muy fuerte era Alberto Hevia, con un Evo IX a tope de preparación de RMC; "Berti" se mantenía en el quinto puesto, por delante de Burgo, al que le faltaba un compuesto intermedio en sus neumáticos Hankook para conseguir las máximas prestaciones. Armide Martín rodaba con mucha regularidad con el Ferrari, mientras que Hernando y Peña también realizaban buenos cronos y Fombona destacaba con su Nissan. A esas alturas, ya se habían perdido dos coches de nivel: el Ferrari de Lemes, por rotura de un palier, y el Clio de Vinyes, por una fuga de agua en un manguito. En cuanto a Monzón, recatados cronos en la primera fase de la carrera, contando además con la penalización de 2 minutos que tenía que arrastrar por reconocimientos no autorizados.
Poco antes de llegar al mediodía, Ojeda seguía mandando con descaro, pulverizando el crono de la primera pasada por San Pedro del Romeral, pero no así el de San Roque, que era suspendido cuando una ambulancia tuvo que salir a socorrer a un espectador que había sufrido un infarto a pie de tramo.
Quedaba ver qué podía pasar por la tarde y si el podio se cerraría como terminó por la mañana, con Ojeda, Vallejo y Garre, que empezaban a tener la amenaza de Fuster a sus espaldas. Para Óscar no hubo suerte, porque en la bajada a Llueva, en una derecha larga que se cerraba, llegó más fuerte de lo que tocaba al cierre, al parecer por un retraso al cantar la nota, precipitándose barranco abajo. Una pena, pues Garre empezaba a tener ya el ritmo de podio, que hubiera sido estupendo antes de llegar al Rías Baixas, cita que podría estar en peligro para el bravo Óscar.
Sergio Vallejo tampoco lo iba a tener fácil, ya que montaba neumáticos mixtos para el primer bucle de la tarde y no era lo que tocaba, permitiendo que Fuster se le echara encima, adelantándole. A falta de dos tramos, Burgo también dejaba que Hevia se fuera, mientras que Monzón daba cuenta de Armide Martín y David Hernando, que increíblemente terminaban separados por 1 décima y precediendo a los valientes Peña y Diego.
Uno de los pilotos a los que también le augurábamos el estar arriba era Sergio Pérez, pero un pinchazo en el primer tramo y la rotura de una bieleta de dirección en el tercero no le permitieron terminar más allá del 12º puesto, precediendo a los Mitsubishi de la Challenge RMC, entre los que se colaba Francisco Cima en su debut con el Clio R3.
Emoción en la Producción Rally
En cuanto a la Challenge RMC (Roberto Méndez Competición), arrancó con un inicio muy fuerte de Carlos Márquez y Álvaro Muñiz, quienes inicialmente podían con el vencedor del Desafío Peugeot 2007, Jordi Martí, que según avanzó el rallye tuvo un hueso duro de roer en el asturiano Márquez. Éste aguantó los asaltos de Martí con solvencia, hasta que se llegaba al tramo de Llueva, donde Jordi se ponía definitivamente por delante, precediendo a Muñiz, Aguado y Cabanela. El único piloto que no acababa de la Producción Rally RMC era José Santana, por avería mecánica.
Queda mucha temporada por delante, nada más y nada menos que ocho rallyes, pero el perfil de la lucha por el título empieza a estar ya muy marcado entre cuatro pilotos: Ojeda, Vallejo, Monzón y Fuster, y entre los que podría haber estado Óscar Garre, de no haber sido por la salida de la que fue víctima. Todo apunta a que va a ser muy difícil que Ojeda no siga escalando posiciones, que van a estar marcadas por la temporada gallega, con el Rías, Ourense y Ferrol, antes de llegar a la temporada asturiana. Y nos da que el mayor enemigo que va a tener Quique está dentro de casa, en la persona de Monzón. Por su parte, Vallejo, y por lo peleón que está, va a tener que seguir sacando lo mejor de sí mismo, en lo que le puede ayudar los rallyes que vienen. Y en cuanto a Fuster, no sabemos si su Fiat está a la altura de los coches de sus rivales, pero tendrá que hacer de tripas corazón para no perder el ritmo. De acuerdo que habrá que descontar resultados, pero cuanto antes se empiece a sumar, mejor que mejor.
Faltará por ver también hasta dónde podrán llegar los hasta ahora inéditos Clio R3, la reacción de Sergio Pérez y un piloto que viene con muchas ganas como es Alberto Hevia. Otra cuestión será ver hasta dónde podrán llegar los Ferrari y si con un poco de suerte terminan las incomprensibles averías, que muy bien podrían estar causadas por un problema en el material.
En cuanto a las categorías promocionales, se ve muy buena salud en todas. El Desafío está a tope, y se prevé que ingrese algún piloto más. La Suzuki Swift, con 16 coches inscritos en éste su primer rallye, ha arrancado con fuerza, y lo mejor es que sus pilotos no han encontrado problemas significativos, salvo con el repartidor de frenada, que es un poquito complicado de reglar, pero, mecánicamente, todo perfecto, aunque alguien quiera más potencia.
Cita caliente en Vigo y que la fiesta no decaiga, destacando que la audiencia de público en Cantabria ha subido respecto a la temporada anterior.