Al observar día a día las previsiones meteorológicas de cara al fin de semana, que pronosticaban una jornada del sábado lluviosa, todo el mundo contaba con la posibilidad de que este rallye lo pudiera ganar un Gr.N 4x4. Y con la lista de autorizados a tomar la salida en esta carrera en la mano, Pedro Burgo, ganador del rallye en 2004, cuando fue preinspección, se llevaba la palma en las apuestas, por delante de su paisano, el orensano Jorge González "Rantur", o de otros aspirantes al Gr.N, como Alberto Meira o el tinerfeño Fran Suárez.
Junto a estos Gr.N se encontraban los Súper 1600 habituales del Nacional, entre los que destacaban, naturalmente, los de Dani Solà (Citroën C2) y Miguel Fuster (Renault Clio ), los dos pilotos que se están jugando el título, que veían cómo, una vez más, acudía como posible árbitro de este fenomenal mano a mano Alberto Hevia (Peugeot 206), que, como se vio en el Príncipe, ha retornado con el mismo ímpetu de siempre.
Arranque lluvioso.
Dividida en cuatro secciones, la prueba ferrolana contaba con un recorrido similar al del pasado año. El primero de los bucles, el formado por los tramos de Doroña-Vilarmaior (11,75 km) y el de Monfero-Monfero (24,87 km), demostró la capacidad de reacción de los hermanos Burgo, puesto que aprovechándose de la lluvia que estaba cayendo, y calzando en su Mitsubishi unos neumáticos Michelin TA 01, es decir, un compuesto mixto de agua, lograron el mejor tiempo en ambas especiales, llegando al primer parque de asistencia de la Feria de Ferrol con nada menos que 32,7 segundos de ventaja sobre Miguel Fuster, segundo clasificado, por delante de Alberto Hevia (39,7) y Jorge González "Rantur" (40,6).
Y eso que al lucense se le rompió un racor del circuito hidráulico del embrague que le retrasó en Monfero, llegando a Ferrol pensando en que la avería podía ser mayor.
Muy ingrato el comienzo de Solà, que se debía conformar con la séptima posición a 55,2 segundos de Burgo, y lo que era más importante si cabe, a 23 de su principal rival, Fuster, que además le colocaba a cuatro pilotos (Hevia, "Rantur", Vallejo y Meira) por medio.
Aunque la mayoría de los pilotos se quejaban de no tener experiencia de cómo reaccionaban sus coches en lluvia, ya que este año la climatología ha sido bastante benigna, Solà era el que más se quejaba de falta de tracción de su coche, que creía con una suspensión demasiado dura. Prácticamente todos montaban neumáticos mixtos, salvo Rueda, que cortó unas gomas de seco en compuesto 0 que no dieron el resultado esperado, cediendo más de dos minutos. El abandono de Marcelino Hevia al romper un palier en la segunda especial nos privó de ver cómo se iba a defender el asturiano en este terreno.
El segundo bucle, más largo, con la segunda pasada por los tramos de Doroña, Monfero y el corto Mandiá-Ferrol (7,23 km), iba a ser muy importante para Burgo, puesto que pese a que ya no llovía, la carretera estaba húmeda y forzó la máquina para conseguir una renta de tiempo que le permitiera afianzarse en cabeza, despreocupándose para una tarde en la que las especiales podían secarse. Pedro marcó el mejor tiempo en Doroña y Monfero, este último donde se dio un pequeño susto al sufrir una salida de pista sin consecuencias, dejando el scratch de Mandiá para un Rueda que tras marcar ese tiempazo sobre un asfalto seco, optó por abandonar al estar muy retrasado en la general, prefiriendo reservar el motor de su coche para el Llanes.
Fuster y el amortiguador trasero.
Llegado por tanto al ecuador del rallye, Burgo encabezaba la carrera con 51 segundos de ventaja sobre Fuster, que aguantaba maravillosamente el tirón, toda vez que Vallejo a 57,5 segundos era tercero, "Rantur" (1.08.1) cuarto, Hevia (1.10.9) quinto y Solà se debía conformar con la sexta posición a 1.12.0. Tras realizar algunos cambios en el C2, el de Auto-Laca, que montaba como sus rivales gomas de seco, aunque sin tallar y en compuesto blando, había podido mantener la diferencia con su principal rival, aunque debía seguir batallando para acercarse más. Un problema de transmisión retrasó a Meira en Monfero, y el gallego rodaba por delante de su paisano, Luis Vilariño. Antes, al comienzo del segundo bucle, abandonaba Luis Carballido con problemas en el autoblocante de su C2.
La tarde comenzó con nuevas especiales: Ferrol-Mandiá (7,23 km), San Saturnino Narahío (11,71) y As Somozas-Moeche (23,04). Y ésta fue una fase determinante puesto que un problema con un amortiguador trasero del Clio de Fuster, que había empezado a fallar en el tramo Mandiá-Ferrol, aunque no supieron identificar qué es lo que fallaba hasta disputada la tercera sección, le llevó a ceder la segunda posición a Sergio Vallejo, y no sólo eso, sino que los segundos perdidos en estos tres tramos hicieron que también le superaran Solà y Hevia. Y es que Fuster pasó de rodar segundo a ir quinto, y aunque Vallejo estaba ya a 24 segundos del de Benidorm, a los de inmediatamente delante sí que los podía tener a tiro, puesto que Dani, "Berti" y Miguel estaban en escasos siete segundos.
Quien sí estaba en otra guerra era Burgo, que seguía en cabeza con 1.10.1 de ventaja sobre Vallejo. Por cierto que una ligera salida de carretera en San Saturnino le llevó a Solà a perder cinco o seis segundos. Ambos bucles, el segundo y tercero, se disputaron con los tramos más secos que húmedos, con lo que casi todos llevaron gomas de seco.
Vuelve la lluvia.
Los dos últimos tramos se disputaron bajo un aguacero, lo que dificultó sobremanera las cosas a la mayor parte de los pilotos, que montaron gomas de seco rayadas, salvo Vallejo, que montó T detrás, es decir, mixtas, y "Rantur", que cuadró su coche con mixtas TA 01. Esto provocó que con los dos scratchs que marcó el orensano, el del Mitsubishi se aupara a la tercera posición del pódium, en el que conseguía la victoria Pedro Burgo, y Sergio Vallejo le secundaba. Un podio pleno de gallegos, que relegaba a Fuster a la cuarta posición, con 1,3 segundos de ventaja sobre Dani Solà, quinto, a quien el de Benidorm superó in extremis, aunque como para ambos este resultado es uno de los que se descontarán a final de temporada, Solà continúa como líder con dos puntos de ventaja sobre Fuster en puntos netos.
Mala suerte para Alberto Hevia, que pinchó en la novena especial tras elegir una monta de neumáticos muy diferente a la de sus rivales, N 20, es decir, de seco medias, ni blandas ni duras, con lo que tras ceder mucho tiempo se tuvo que conformar con la sexta posición final. Álvaro Muñiz Mora fue séptimo, tercero de Gr.N, por delante de Fran Suárez, que se confundió de ruedas en casi todos los bucles, mientras que el ganador de la C2, Rico, fue noveno, y Miguel Dopico llevaba a la décima posición al Seat León Cupra de Gr.N, con el que volvía a la competición tras cinco años de inactividad. Una salida de carretera en la octava especial dejaba fuera de carrera a Luis Vilariño, y a Alberto Meira la rotura de un soporte de motor en ese tramo.
Restan dos rallyes para el final, Llanes y Costa Brava, y como ya dijo Fuster en una ocasión: "Espero no tener que jugarme el título en Lloret de Mar, porque allí Dani me arranca la cabeza". Veremos qué pasa.