Si no de espectacular, sí de entretenida podría juzgarse esta primera cita del Campeonato de España de Rallyes de Asfalto. Muchas novedades en la salida, que permitieron que este certamen, que en cuanto a participación estuvo muy en el aire en los meses previos, pudiera confirmar que, con los cambios y novedades introducidos, la temporada va a estar animada y competida.
La llegada de los Súper 2000, con el Fiat Grande Punto de Miguel Fuster y el VW Polo de Alberto Hevia, llamaba ya de por sí la atención. Y si al lado iban a estar el C2 de Auto-Laca pilotado por Joan Vinyes, el Porsche 911 de Sergio Vallejo y, entre los Grupo NII, pilotos de la talla de Jesús Puras y Xevi Pons, digamos que la cosa no arrancaba mal. Otra historia serían los incidentes, algunos muy tempranos y poco deseados, que se desataron en los primeros tramos.
Tras un bien montado podio de salida el viernes por la tarde en el puerto deportivo de La Vila Joiosa, el sábado, con los albores del día, se abordaba el primer tramo, en el que los cronos de los Mitsubishi dejaban perplejos a todos, una vez que Xevi Pons marcaba el primer scratch, precediendo a Yeray Lemes, Josep Basols y los S2000 de Fuster y Hevia, entre los que se intercalaba Pedro Burgo. A su vez, Vallejo quedaba pegado al VW, y el que no aparecía era Joan Vinyes, al que se localizaba con parones intermitentes de motor. Joan perdía diez minutos en el primer tramo, otros tantos en el segundo y el tercero, consiguiendo llegar a duras penas a la asistencia, donde abandonaba.
Fuster, sin interfonos
En la primera pasada por Tudons (21,3 km), Fuster, que había tenido problemas de comunicación con su copiloto en el primer tramo, ponía orden, ganando por poco a Alberto Hevia, que estaba sorprendiendo tanto por su pilotaje como por las prestaciones de su VW Polo. Y ya en este tramo se veía que, al tirar muy para arriba, a los Mitsubishi les costaba más subir. Tanto como a Vallejo, al que en más de una ocasión le costó dominar los 417 "burracos" de su espectacular montura. Y decimos dominar porque los trompos en la segunda crono se sucedieron en dos ocasiones, lo cual no era de extrañar en un primer contacto con el coche. También en este Tudons, Yeray Lemes dejaba constancia de sus ganas, que eran con las que se quedaba Carlos Márquez al ver la mala pasada que le jugaba un manguito de agua perforado, que le llevaba también a dejar el rallye.
Así las cosas, y tras el primer paso por Confrides, las posiciones empezaban a definirse, con Fuster y Hevia por delante de Pons, Lemes y Burgo, con problemas en el puente trasero tras un toque, mientras que a Jesús Puras el inicio del rallye tampoco le había ido especialmente bien, pues un manguito del turbo perdía presión, tenía problemas de frenos y, para colmo, la caja de cambios le complicaba más la vida al quedarse sin la cuarta velocidad.
El tramo de Pons
En la segunda vuelta a los tres primeros tramos, de nuevo Xevi Pons nos sorprendía con el scratch. Y es que debía ser éste el tramo de los "Mitsu", ya que también Yeray Lemes se portaba, secundado a Xevi; el canario tenía muy cerca a Hevia, cuando al piloto de La Pola se le veía preocupado por una fuga de hidráulico de la dirección asistida. En el segundo Tudons, Sergio Vallejo, mucho más hecho al 911, tomaba nota de los errores de la primera pasada y se acercaba a Fuster. El de Meira cada vez iba mejor, como puso de manifiesto en Confrides y en Callosa-Guadalest, donde Sergio marcaba el scratch. Pero la suerte no estaba con los hermanos gallegos. Ambos veían que podían con Pons, pero el embrague del Porsche no iba más, teniendo que abandonar antes del octavo tramo del rallye, en el que todo estaba muy en su sitio, a pesar de un pequeño rumor de transmisión en el Fiat Grande Punto de Miguel Fuster.
Entre los Mitsubishi había sus más y sus menos. Xevi Pons parecía escaparse, y aunque intentaba poner tierra de por medio con un intrépido y combativo Yeray Lemes, no podía bajar la guardia. Y es que el de Manlleu, en algunos momentos, no estaba muy conforme con los frenos de su coche, y sobre todo estaba muy sorprendido por las prestaciones de los Súper 2000, a los que ya daba por inalcanzables. Yeray intentó mantener el ritmo que desde el principio se había impuesto, pero un despiste en el penúltimo tramo le llevaba a romper una mangueta de dirección y al abandono.
La suerte entre los Mitsubishi estaba echada, y el último tramo, con sus 52 kilómetros, no aportaba cambios en la clasificación final, en un rallye en el que, si antes había algún que otro Evo, ahora son legión. Esto suponemos que dará lugar a un bonito pique entre unos y otros, sobre todo si pilotos como Xevi Pons y Jesús Puras permanecen, situación que antes o después tanto uno como otro podrían cuestionarse. Entre los S1600, se pudo ver un rallye muy regular del piloto de Los Corrales de Buelna Sergio Pérez, con un Clio ex Hevia, con preparación Oreca y mantenimiento de TRJ, mientras que ya adelantábamos que Márquez tuvo que abandonar, comentándonos no obstante que se había encontrado muy acoplado al Fiat Punto y que incluso era más fácil de llevar que el C2 que pilotó el pasado año. Eso es optimismo.
Queda mucha temporada por delante, pero el inicio, y una vez que los coches estén más a punto, nos ha dejado entrever que algunos de los rallyes pendientes serán prometedores. El Rallye de Canarias aportará no pocas novedades.