La víspera del rallye no estaba muy claro que el tiempo hiciera un paréntesis y se comportara sin los chaparrones que unas semanas antes habían caído en el cercano Príncipe de Asturias. Pero el sábado salió el sol y conforme el día avanzaba empezó a calentar, secando las humedades que a primera hora de la mañana había.
Quique Ojeda estaba decidido a seguir acortando distancias en el campeonato con Vallejo y Monzón y se anotaba la victoria, tanto en la primera pasada por Labra como por Siejo-Colombres, los dos primeros tramos. Pero tanto en uno como en otro veíamos que Sergio Vallejo no perdía en absoluto la estela del cántabro. Tan es así que al paso por el tramo más largo del rallye, Siejo-Puertas, el scratch de Vallejo sobre Ojeda fue como un aviso de lo que a sus rivales se les venía encima. Y a unos más que a otros.
Desastre para Fuster
Para Fuster este Llanes supuso un desastre, no sólo por su abandono del rallye sino probablemente también del campeonato, cuando el motor de su Fiat "petaba" de una forma incomprensible e inadmisible. En plena lucha por el título, ¡cómo se puede romper un motor!, cuando hemos visto la autoridad mecánica con la que Basso ganaba en Oviedo, y repetía victoria ese mismo fin de semana en el Rallye IRC de Sanremo, dejando a todos sus rivales a verlas venir. Pues Fuster no: el motor se apagó… y para casa. ¿Habrá alguien que tenga algo que decir al respecto?
Luis Monzón también tuvo sus inconvenientes en Puertas cuando el clip que une palier con junta homocinética se soltaba, haciéndole perder más de un minuto que lo ponía en incómoda posición, no ya respecto a sus más directos rivales, Vallejo y Ojeda, sino incluso frente a un decidido Hevia que, visto lo visto, empezó a vislumbrar subir al podio.
Tras Nueva-Labra, Vallejo seguía ganando, y aunque la diferencia a favor respecto a Quique no era mucha (en torno a los seis segundos), en el equipo oficial Peugeot se empezaba a sentir que no iba a ser fácil comerle el tarro al porschista. "Hay mucha caballería, fuertes repechones en el trazado, largas rectas y además está seco", venían a decirnos, con lo cual...
Antes del mediodía quedaba el segundo paso por Siejo-Puertas, esperando que en sus casi 24 kilómetros crono, y por un casual –no había más remedio que esperar–, pudiera haber cambiado el liderato del rallye. Pero ni con casualidades. Vallejo bajaba en 3,6 segundos el crono de la primera pasada, y aunque Ojeda lo hacía en más de 5", el liderato era un poquito más a favor del Porsche gallego-germano, que seguía aumentando cuando se alcanzaba la meta de la primera visita a La Tornería.
En otro orden, y entre los abandonos, además de Fuster ya no estaba en carrera Entrecanales, cuando el reenvío de la correa del alternador del motor de su 911 se gripaba, provocando una fuga de aceite y consiguiente mancha sobre el asfalto, que sin quererlo afectaba a Cabanela cuando la pisaba y se salía.
Por su parte, Alberto Hevia se mantenía en posición de podio, pero Luis Monzón iba a por él. Burgo quedaba descartado en la pelea con Hevia; Vinyes a su bola, como ya es habitual, mientras que Miguel Arias y Carlos Márquez emparedaban a Sergio Fombona, único representante en esta ocasión de la Challenge Nissan. Jordi Martí, a su vez, controlaba las intenciones de Álvaro Muñiz.
Ojeda insiste; Vallejo persiste
A cuatro tramos para la conclusión, podíamos esperar todavía algún intento de Ojeda por buscarle las cosquillas a Vallejo. Y a fuer de sinceros, debemos decir que el de Los Corrales de Buelna lo intentó cuando en Torre-Carmen ganaba al de Meira, quedando todos expectantes ante las segundas pasadas por La Tornería y de nuevo por Torre, que cerraba el rallye.
Con más de 31 kilómetros crono por delante, podía pasar algo, o eso esperábamos. Pero no fue así. Sergio estuvo resolutivo: ganaba de calle las dos últimas crono, el rallye, y afianzaba un poquito más su liderato en el campeonato. ¿Se puede pedir más? Por ahora, no.
El otro puntito final lo pusieron Alberto Hevia y Monzón. El de La Pola se defendió como gato panza arriba, pero el canario se puso bravucón y le ganó, manteniendo con el tercer puesto del podio sus opciones al campeonato. Y si Hevia no puede con Burgo en Galicia, lo propio es que Pedro no pueda con Alberto en Asturias, con lo cual el lucense terminó a espaldas del poleso y… todos felices.
Felicidad, y punto y seguido, es lo que hubiera tenido el gijonés Sergio Fombona –que, aunque se enfade, algo que dudo, dado el buen humor que siempre mantiene– si en su lucha con Márquez no nos hubiera "obsequiado" de nuevo con un tremendo "fombonazo", que, aun en tres ruedas, no le impidió alcanzar la meta. ¡Ay, señor!
Pues así terminó el paso del Campeonato 2008 por Asturias. Con un poderío de Vallejo que, en las citas que quedan, puede seguir haciendo estragos; con unas aspiraciones de Ojeda y Monzón al título que ambos deben mantener intactas, y con un Fuster que prácticamente nos ha dicho adiós hasta el año que viene.