Afalta de una prueba para completar las diez que componen el Nacional de Asfalto, el catalán Dani Solà ha logrado su primer entorchado nacional. Se suma así a su otro gran éxito, en este caso internacional, el primer puesto en el Mundial Júnior en 2002 con un Citroën Saxo Súper 1600.
Precisamente de la misma marca es el coche que Auto-Laca, formación privada, ha puesto en manos de Solà para este año 2006. Un C2 Súper 1600 que ya en 2005 había mostrado sus virtudes como S1600 en manos de otro Dani, Sordo. El caso es que la temporada comenzó bien para Dani Solà, con la victoria en La Vila Joiosa, aunque después llegaría una temporada de incertidumbre que se prolongó hasta Avilés.
Canarias, Cantabria, Vigo y Ourense catapultaron a Miguel Fuster a las primeras plazas e hicieron pensar en un final de temporada trepidante, cosa que finalmente sucedió. Avilés, Príncipe y, ahora, Llanes han devuelto la confianza definitiva a Solà para hacerse con este título. Por el medio, sorpresas como la de Pedro Burgo en Ferrol o “Rantur”, peleando por la victoria en Ourense (ambos con sendos Evo), han dado emoción a un campeonato que, por lo demás, pronto se quedó sin el grueso de los favoritos. Alberto Hevia sufrió varios percances que le han hecho subirse al podio en sólo tres ocasiones. Otros, como Vallejo, han ido adaptándose a lo largo del año a su coche, en este caso un Clio S1600.
Experiencia mundialista.
Justo es decir que, de todos los implicados en el campeonato, Dani Solà era el claro favorito. En primer lugar, por ese título que comentábamos, el de campeón del mundo Júnior en 2002, pero también por sus múltiples actuaciones en pruebas de Gr.N del Mundial, la presencia en el equipo oficial Mitsubishi en 2004 y su estatus de piloto oficial Ford en 2005. Antes, como ya saben los buenos aficionados, Dani se había curtido en especialidades tan dispares como las Copas de promoción o los rallyes de tierra. Solà convirtió aquella publicidad roja de Lloret de Mar en un mito para los aficionados a los rallyes, teniendo como punto culminante el Mundial Júnior.
Sin embargo, no todo fueron buenos momentos. En Mitsubishi comenzó esta especie de calvario para un piloto que siempre, por unas u otras razones, siempre ha tenido que estar demostrando su valía. Y bien es sabido que correr bajo presión no suele dar buenos resultados.
No terminó bien su andadura en el equipo Mitsubishi, aunque luego siguió con el apoyo de Teléfonica (a través de su filial Movistar), para enrolarse en el equipo BP Ford en 2005. Su llegada, con un jugoso maletín, pareció satisfacer a los responsables del equipo británico, aunque a la hora de la verdad nunca se le dio un material acorde con sus prestaciones. Fue una época difícil, que culminó con los rumores sobre su paso al Nacional de Asfalto en 2006. Rumores que finalmente se confirmaron y que ahora, casi un año después, han desembocado en un campeonato logrado.
En toda esta historia tiene mucho que decir el RACC y, sobre todo, Ángel Ramos, patrón de Auto-Laca. A través de este equipo, y también de Imex Laca, con Fuster como punta de lanza, han dado alas a este certamen.