Rally
27/06/2006
Javier BUENO y Elías DOMINGO / Fotos: Kike SALGUEIRO
Nacional de Asfalto: Ourense
Si en los pronósticos de principio de temporada Miguel Fuster no jugaba como uno de los favoritos, conforme la temporada avanza está ocurriendo todo lo contrario. Con un buen coche, aunque probablemente no el mejor, el de Benidorm está demostrando una fortaleza de planteamientos y aciertos que lo está llevando a ganar.
27/06/06
Tras los resultados del Rías Baixas y con la ausencia de Alberto Hevia y Peugeot, parecía que el Campeonato de España podía quedarse un tanto cojo y falto de rivalidad entre marcas y pilotos.
Pero está visto que a pesar de tan significada ausencia, la rivalidad sigue estando en lo más alto e incluso ya hay más de un Mitsubishi Grupo N que empieza a “incordiar” y a medrar por los primeros puestos de la clasificación, algo que a priori en Ourense no estaba previsto, ya que se presuponía que el duelo a tres bandas Fuster-Hevia-Vallejo lo iba a acaparar todo.
Y es que el Rallye de Ourense es una cita complicada, difícil, que exige nadar y guardar la ropa; o eso es lo que los pilotos en general, y tras más de un sobresalto, suelen comunicar cuando terminan un bucle de tres tramos: que si las carreteras están muy sucias, con piedras, gravilla, etcétera; que si hay que andarse con mucho ojo en las trazadas para no pinchar, y más, y más, y más. En fin, todo un cúmulo de precauciones que no hace que se vaya más despacio, como en los primeros tramos pusieron de manifiesto Jorge González y Miguel Fuster, dominadores iniciales de la prueba.
En el primer bucle de tres tramos, Toén, Avión y Boborás, la pugna entre el siempre “Rantur” y Fuster fue estupenda. El de Benidorm ganaba en el primero, pero Jorge no se cortaba un pelo y, con un coche muy bien puesto a punto por Roberto Méndez, ganaba en los otros dos y llegaba al primer parque de trabajo en Ourense 2,7 segundos por delante del Clio del alicantino. Tras esta primera parte, Solà no estaba especialmente satisfecho con el comportamiento de su C2, que calentaba demasiado las ruedas, y eso que la temperatura en esta edición fue muy benigna, que de atrás tampoco le gustaba como apoyaba, etcétera, etcétera. El hecho es que Dani estaba ya a 16.2 de González.
Manuel Rueda, por su parte, no atacó demasiado, teniendo que asumir además que se le había roto el switch del cambio. En cuanto a Sergio Vallejo, los primeros tramos se los tomaba con cierta prudencia, teniendo algún susto en forma de pequeños salidas, con un coche que nos comentaba estaba demasiado bajo, demasiado duro de suspensión y más subvirador de lo previsto.
Solà aprieta, pero… En los tramos siguientes, repetición de los tres primeros: Solá ganaba en la segunda pasada por Toén, aunque Vallejo y Fuster lo tenían enfilado. Poco antes del tramo de Melón, Solà cambiaba una rueda, y cuando Xavier Amigo se bajaba del coche no desconectaba el cable del interfono, de forma que al reiniciar la marcha el micrófono se desprendía, haciendo el tramo a vista. La conclusión es que Dani perdía casi 19” respecto a Fuster, que en el cómputo del rallye era ya medio segundo respecto al líder en ese momento, situación que cambiaba cuando en Avión, con la carretera un tanto húmeda, González se ponía de nuevo por delante de Fuster. Menudo rallye estaba haciendo el piloto ourensano.
Por la tarde se acometían dos tramos muy temidos por todos, como era San Pedro de Rocas y sobre todo el Cañón do Sil. Y en éste empezaron los problemas de González “Rantur”, cuando los frenos de su Mitsubishi empezaron a fallar por desgaste y alabeo de los discos. En esta primera pasada los scratchs fueron de Sergio Vallejo, que sorprendió a propios y extraños con un pilotaje muy agresivo que le hizo acercarse al podio.
En las segundas pasadas por dos tramos, y aunque ahora era el turno de Solà, que ganaba en los dos, Fuster estaba ya “a buen recaudo” con el primer puesto asegurado, mientras que Vallejo tenía que optar irremediablemente por el tercer puesto del podio, tras tener problemas con la bomba de inyección y un latiguillo de freno. Jorge González, por su parte, no podía hacer nada por cuestión de los frenos; tenía incluso que montar unos de serie, para acabar el rallye sin sobresaltos. Manuel Rueda, ante un rallye difícil, optaba por no correr riesgos cuando en el último tramo aparecía la lluvia, terminando en una quinta posición sin mayores contratiempos.
Muy entretenido Grupo N. La participación en el Grupo N está siendo la más nutrida de los últimos campeonatos, y la pugna entre los Mitsubishi es otro de los alicientes del rallye. En Ourense, y dejando aparte a Jorge González, estaban de nuevo presentes los pilotos canarios y un Pedro Burgo que no iba a estar muy afortunado cuando a mitad de rallye se rompía el turbo de su Lancer.
Fue, por consiguiente, Santi Concepción quien, tras hacer no pocos ajustes en la suspensión, se fue situando en lo alto de la clasificación por delante de sus paisanos Fran Suárez y Víctor Delgado, que ante un rallye difícil hicieron una prueba con cierta tranquilidad. Tras ellos se clasificaban Javier Paz y Antonio Garrido, tras haber acusado todos los “Mitsu” importantes problemas con los frenos.
Tras este resultado llegará la temida cita de Avilés, en la que de nuevo la lucha entre Fuster, Solà y Vallejo estará servida y en la que algún Grupo N podrá también inmiscuirse. Por el momento, Miguel Fuster es líder justo cuando se ha llegado a mitad de temporada.
Las Claves
Los tiempos de "Rantur"
Sus cronos sorprendieron a todos, y más cuando en limpia pugna con los 1600 llegó incluso a liderar el rallye en varios momentos, hasta que los frenos empezaron a crearle problemas.-
La regularidad de Miguel Fuster
El alicantino no cometió el más mínimo error y acertó siempre con la elección de los neumáticos, que en algunos tramos se degradaron lo justo, evitando sobre todo apurar las trazadas y los pinchazos.
Muchas roturas
La cantidad de abandonos en el Trofeo Citroën C2, muchos de ellos por golpes en los bajos del chasis al cortar demasiado en las curvas, lo que provocó más de una rotura de depósitos de gasolina.
Buena climatología
Una temperatura mucho más benigna que en otras ediciones, ya que el día del rallye apareció nublado e incluso en algún tramo cayó algún que otro chaparrón. Ello evitó a los neumáticos una sobrecarga de trabajo
Organización eficaz
El buen control del rallye en los tramos por parte de la organización, sobre todo en los cruces en los que se dieron cita multitud de aficionados, ya que una de las ventajas del Rallye de Orense es la posibilidad de optar a diferentes accesos a las cronometradas.
En Directo
- El clásico calor ourensano dio paso en esta trigésimo novena edición a un día de lo más fresquito. Si bien en la ciudad rondábamos los 23 grados, en pleno Cañón do Sil no se llegaba en ocasiones a los 16. Y es que toda la semana hizo calor, pero el sábado amaneció muy nublado, y aunque el rallye fue sobre seco, la última pasada por San Pedro de Rocas se hizo con algo de agua.
- Y es que si algo temen los aficionados es el fortísimo calor que normalmente soportan aquí. Llegados desde prácticamente todo el Norte de España y las cuatro provincias gallegas, la afición se comportó bien y no hubo incidentes reseñables, tan sólo algún accidente de tráfico en la vía de acceso a los tramos de la tarde, la comarcal 536, que estuvo plagada de tráfico desde prácticamente la hora de comer.
- La mala suerte sigue cebándose con Pedro Burgo. Si en su Galicia natal no le han dejado salir alguna vez por problemas “burocráticos”, la última racha no es mucho mejor. En Vigo rompió el turbo, en Narón, del Regional gallego, un manguito, y aquí volvió a tener problemas de turbo. Decepción en el equipo Candelas, puesto que “Rantur” está tomando una buena ventaja en el Gr.N y los ceros se pagan caros al final del año.
- El viernes, justo antes de la ceremonia de salida, celebrada en el ourensano Parque de San Lázaro, se descubrió una escultura en bronce con las figuras de “Lalao” Reverter y Antonio Colemán, dos piezas indispensables para entender lo que hoy significa el rallye en esta ciudad. Ambos están “apoyados” en el genial Alpinche. En el acto estuvieron presentes las autoridades locales y provinciales, así como Carlos Gracia y miembros de las familias de ambos personajes, muy recordados y queridos en la ciudad.
- El seguimiento del rallye por parte de Radio Voz, en el 101.4 de la FM en Ourense, fue ciertamente digno de alabar. Con comentarios de José María Magdaleno en algunas fases de la prueba y desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche, las catorce horas de retransmisión acompañaron a los aficionados. Está claro que contar con una emisora que desplace gente a los finales de tramo y nos permita saber lo que piensan los pilotos recién terminada la especial es un auténtico lujo para los aficionados que están a pie de cuneta.
- La afición demostró el cariño que tiene por Jorge González “Rantur” y su nuevo “copi” Álex Cid, máxime ahora que el piloto está demostrando su valía a bordo del Evo IX de Gr.N. Atrás han quedado los tiempos difíciles con el Fiat, y hacerse con el Campeonato de España de Producción es una posibilidad muy factible.