sábado, 04 de septiembre de 2010 Buscar

Rally

Nacional de Tierra: Palma del Río

17/03/2009

Elías DOMINGO

Nacional de Tierra: Palma del Río

Desde que Flavio Alonso ganó su título en 2004 con el Seat Ibiza Proto, el dominio de los Mitsubishi ha sido habitual en la Tierra. Vinyes abrió el camino del triunfo a los Subaru, y ahora Brice Tirabassi ha sentado las bases para el cambio.

La primera cita del año no ha defraudado a nadie. Variedad en las monturas, presencia de los tres últimos campeones del certamen y, sobre todo, muchas novedades. La más llamativa, sin duda alguna, la conformó el equipo oficial de Subaru España, con una infraestructura mantenida por KRS que permitió a Brice Tirabassi luchar por la victoria desde el primer kilómetro. El francés, reivindicando su condición de piloto mundialista, pisó fuerte el acelerador para ponerse líder de principio a fin.

Tirabassi, campeón del mundo Júnior en 2003, llevó en el primer tramo a su estela a otro campeón del JWRC, Dani Solà. El catalán, vencedor en 2002, estrenó para la ocasión un Citroën C2 Proto salido de las manos de PCR, con el que el catalán ya había corrido en las citas del Hielo andorrano.

Las sensaciones dejadas en el primer tramo fueron excepcionales; Solà se coló en segundo lugar en la general scratch y apenas cedió 4 segundos en 7 kilómetros, aventajando a Xevi Pons en 8 décimas. No podía comenzar de forma más emocionante el rallye, y para Xevi, la demostración de que iba a tener que correr mucho para poder ganar al piloto francés era más que clara.

Solà, KO
Desgraciadamente, tras el segundo tramo, una avería en el motor de su C2 Proto le obligaba a abandonar antes de la segunda pasada por el tramo A. El propulsor, un 2 litros procedente de un Evo IX (como la gran mayoría de piezas del C2), sufría un problema con el pistón y dejaba tirados a Solà y Sánchez. Se quedaba el camino libre para que Pons tratara de tú a tú a un Tirabassi que, entre una cosa y otra, también se llevó para sí el mejor tiempo en la segunda especial. No fue hasta el cuarto tramo cuando Pons pudo marcar su primer scratch de la jornada. El de Manlleu fue mejorando los tiempos en sus segundas pasadas una barbaridad, entrando entonces en un toma y daca con el Subaru que iría apretando cada vez más el crono.

Para entonces, algunos teóricos favoritos ya habían tenido que decir adiós, como Álex Villanueva y Ariela Tramont, quienes rompieron el cambio de su Evo IX en el segundo tramo. Ya dura demasiado la racha de mala suerte para el equipo Boyacá, a pesar de que otro integrante de la familia, Willy Villanueva, conseguiría llegar a la meta como el mejor Grupo N de la jornada. Tampoco lo tuvo fácil Enrique Sevilla en su debut con el Evo, abandonando igualmente después de haber disputado cinco tramos. Y otro paisano suyo, Alberto Monarri, dijo también adiós en plena lucha con Manzanilla, que a la postre sería el vencedor en las Dos Ruedas Motrices con su 206 RC.

Duelo final
La tarde deparó dos interesantes pasadas por el tramo C y, sobre todo, dos arriesgadas especiales en el "tramo espectáculo", en el que ganar tiempo es difícil pero perder el rallye está al alcance de cualquiera. Pons y Tirabassi se emplazaron al último tramo, la segunda pasada por el C, en la que el francés llegaba con 2,6 segundos de ventaja sobre el catalán. Y, con una absoluta sangre fría, ambos salieron a jugarse el rallye, terminando Brice 3 décimas por delante de Xevi. Un duelo espectacular en el que ambos supieron reconocer el excelente ritmo del contrincante. Al fin y al cabo, 2,9 segundos después de casi 94 kilómetros contra el crono es una cifra más que ajustada.

En el tercer cajón del podio, la lucha entre Lemes y Fuertes se trasladó al último tramo, al que llegaron con una ventaja de 9 décimas a favor del lanzaroteño. Óscar exhibió su habitual regularidad pero no pudo contener el empuje de Lemes, quien arrancó el rallye con ciertos problemas con el copiloto y un ritmo inusualmente bajo para ir ganando enteros según transcurrió la prueba. Suyo fue el tercer puesto, por delante de Fuertes. Y cerrando el quinteto de cabeza, debut de Jordi Martí con el Grupo A, después de un año entero corriendo con el modelo de Producción. El catalán a punto estuvo de no poder terminar la prueba por la rotura del turbo. Aunque penalizó en un par de sitios, la distancia que llevaba sobre el madrileño Aguado hizo que este no pudiera mejorar su sexto puesto.

Willy Villanueva, octavo y primero en Grupo N, también sufrió al final con el motor, aunque no pudo evitar que un muy regular Nacho Gabari le adelantara. Pardo, mientras tanto, firmó un noveno puesto muy trabajado después de tener todo el día problemas con el diferencial trasero que le obligó a pilotar con casi toda la potencia en el tren trasero.

Llovera, con problemas físicos en el hombro, cerró el top ten con el nuevo Abarth Súper 2000.

 

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